• Si mejora la retribución a la eólica te apoyo en Garoña.
  • El presidente de Iberdrola no cree en la energía nuclear pero está dispuesto a apoyar el plan del ministro… más nuclear.
  • Porque Álvaro Nadal lo tiene claro: solo la energía de fisión puede aportar intensidad y baratura al mix.
  • Todo esto, siempre que se modifique la normativa Soria, que termina con la subvención a la eólica.
Cosas veredes Sanco. Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, ha entrado en tratos con su hasta ahora archienemigo, el titular de Energía, Álvaro Nadal (ambos en la imagen). Éste quería ser presidente de Iberdrola cuando sus requisitorias a Rajoy se topaban con el estafermo del presidente, que no yerra porque nada promete y no promete para no errar. Dos realidades para pensar. Ignacio Galán preside la primera eólica del mundo y parece que se nos ha olvidado el pequeño detalle de la reforma Soria ha reducido las primas a los aerogeneradores (vulgo molinillos) hasta su total desaparición. Y eso no le mola a Galán. Mientras, Álvaro Nadal, que tonto no es, ha llegado a una conclusión tan evidente como olvidada: la energía nuclear es la más intensiva pero más barata. Ahora bien, para lanzar la energía nuclear, alargando la vida de los actuales reactores o, por qué no, abriendo otros nuevos, se precisa solucionar el caso Garoña, empresa propiedad de Endesa e Iberdrola y que ahora, tras tantos años de lucha, resulta que ninguna de las dos eléctricas acepta. El pacto es simple. Galán está dispuesto a dar marcha atrás y aceptar la responsabilidad de Garoña si Nadal se muestra más propicio con la energía eólica.    En cualquier caso, ni el osado Galán, como presidente de una energética, puede permitirse el lujo del llevarse a tortas con el titular de Energía. Y el asunto tiene miga, porque todo el mundo sabe que el sueño de Nadal era abandonar la política para convertirse en el presidente de Iberdrola. Ahora bien, la noticia de alcance no es ni el mantenimiento o prórroga de las eólicas como energía subvencionada ni Garoña, sino el conjunto de la energía nucleara. Por primera vez encontramos con un ministro enamorado de una energía que se ha convertido en el pin-pan-pun de toda las críticas pero que sigue siendo la que mejor perspectiva ofrece. Eulogio López [email protected]