• Le haría un favor al Gobierno y compartiría Presidencia, hasta su jubilación, con Goirigolzarri.
  • La otra opción es el Santander. Pero Ana Botín, quien suspira por Cataluña, solo quiere comprar.
  • Y al BBVA, Cataluña ha dejado de interesarle.
  • Pero ojo, no es una fusión lo que buscan sus socios: prefieren el dinero fresco de una opa.
Josep Oliu, presidente del Sabadell (en la imagen), tiene 68 años. En su día pensó fusionarse con el Popular y retirarse a los 70. Era el mejor plan pero no pudo ser. Ahora, según fuentes de la propia entidad, busca una fusión que inicie su etapa de retiro. La que más le gusta es Bankia, con quien el Sabadell puede compararse en tamaño. Tiene todas las ventajas: en Bankia, Oliu podría quedarse como co-presidente y, además, le haría un favor al Gobierno Rajoy: la privatización de Bankia vía fusión. Y tiene mucho que aportar a la dote: una buena cartera de Pymes y una red en Cataluña. Además, Jaime Guardiola, su Ceo, al igual que el Ceo de Bankia, Pepe Sevilla, han trabajado en BBVA con Goirigolzarri. La otra opción es el Santander. Ana Botín está empeñada en disponer de una red seria en Cataluña y las pymes del Sabadell le vienen tan bien como las del Popular. Eso sí, el Santander no matrimonia: compra y quita el cartel del vendido al día siguiente. BBVA es el menos interesado. Es cierto que FG necesita seguir la carrera con el Santander. Ahora bien, tras la compra de Catalunya Caixa no hay mucho que hacer. Y a todo esto, no olvidemos que sus socios propietarios de Oliu, tanto los hispanoamericanos como los barceloneses de Planeta, están deseando marcharse; lo suyo sería una opa pactada con el Santander y adiós muy buenas. Reparen, por fin, que todo esto rompe con el método del Gobierno Rajoy: que los grandes compren a los medianos: Liberbank, Unicaja o Ibercaja. Pero aquí se trata de un juego entre grandes. En cualquier caso, cumpliríamos el precepto de la señora Nouy: menos bancos, más grandes. ¿Mejores? No pero eso ¿a quién le importa? Eulogio López [email protected]