• Los bancos se pondrán en marcha a partir del día 21 o, mejor, cuando sepan quién gobernará.
  • El gobernador asegura que quiere concentraciones sólo para reducir oficinas y plantilla.
  • Pero algunas entidades consideran que reducir plantilla es contradictorio con el primer objetivo: aumentar el crédito.
  • En cualquier caso, las fusiones no se ceñirán al grupo de los medianos. También habrá uniones entre los seis grandes.
  • Y todo esto bajo el paraguas del BCE, que busca campeones europeos con una capitalización superior a 50.000 millones de euros.
Esto ya no es lo que era. Nos referimos al papel del gobernador del Banco de España. Antes, una leve insinuación suya ponía en guardia a todo el sector. Ahora, ni siquiera hay curiosidad por conocer el contenido de sus discursos. Consideraciones al margen, Luis María Linde (en la imagen) ha aprovechado su intervención en el XI Encuentro del Sector Bancario, organizado por el IESE y celebrado este jueves, para animar al sector a que se fusione. Y, ciertamente, habrá fusiones bancarias, pero no porque lo diga Linde, sino porque es a lo que conduce la regulación bancaria actual, que considera que un banco es bueno porque tiene muchos recursos propios. Sea como fuere, ninguna entidad dará un paso al frente antes de las elecciones del próximo día 20. Se pondrán en marcha después, y sólo cuando sepan quién será el próximo presidente del Reino de España. Una cosa está clara: los bancos no se quedarán quietos. En este contexto, el gobernador les insta a que se fusionen con el fin de reducir sucursales y empleados. Y es que, según Linde, "el sistema bancario español mantiene todavía una densidad de oficinas superior a la media europea". Ahora bien, las entidades ya le han advertido en numerosas ocasiones que para eso no hace falta fusionarse. Es más, algunas consideran que la propuesta del gobernador es contradictoria con el objetivo más importante del sector: aumentar el crédito. Hablamos, claro está, de banca doméstica o al por menor. Pero no se confundan. Las fusiones bancarias que vienen no se ceñirán únicamente al grupo de las entidades medianas. También veremos uniones entre las seis grandes: Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell y Popular. Y todo esto, ¿por qué? Porque el Banco Central Europeo busca campeones europeos con una capitalización bursátil superior a 50.000 millones de euros, el umbral para considerar si un banco es sistémico o no. Ya saben: lo grande es bueno y lo pequeño molesta. Actualmente en España, sólo el Santander cumple este requisito ya que capitaliza algo más de 68.000 millones. Pablo Ferrer [email protected]