• Danièle Nouy quiere que el baile comience con concentraciones intraestatales.
  • Porque cree que lo único que puede salvar a la banca europea son los despidos masivos.
  • Pero si la banca camina al borde del abismo no es por el tamaño ni por los costes, sino por una regulación estúpida… de Draghi, Nouy y compañía.
  • Fusiones bancarias o cuando los guardianes de la solvencia bancaria se cargaron la banca.
  • Los reguladores que están haciendo la unión bancaria -desastrosa unión bancaria- quieren bancos de 50.000 millones de euros de capitalización.
Mario Draghi (en la imagen) ataca de nuevo. Bueno, más bien toda la parafernalia de regulación bancaria europea creada tras la crisis, en especial la encargada de supervisión, la francesa Danièle Nouy. Esas mismas estructuras de supervisión, nacidas para evitar una nueva crisis bancaria y que son, justamente, las que la van a provocar más pronto que tarde. Con tipos por los suelos y por el subsuelo, exigen cada vez más recursos propios: eso significa el preludio de la quiebra. Pero Draghi, Nouy y compañía han tenido una idea genialísima. En pocas palabras, quieren fusiones bancarias, pues las consideran el único remedio para salvar un negocio que ellos mismos han hundido. Es decir, quieren fusiones entre bancos españoles, entre bancos franceses y así sucesivamente. Salvar la cuenta de resultados a costa de despedir trabajadores. La orden se vehicula a través de los antiguos bancos nacionales, porque el nacionalismo sigue vigente en la Unión Europea. Pero ese no es le problema. El problema es que, salvo excepciones, ningún banco europeo quiere fusionarse con ningún otro. Es la historia de cuando los guardianes de la solvencia de los bancos se cargaron los bancos. Además, ¿por qué de la suma de dos empresas ruinosas ha de salir una empresa floreciente? Lo de siempre: fusiona dos bancos y tendrás tres problemas. Pero Draghi y Nouy no se han enterado. Quieren bancos de más de 50.000 millones de euros de capitalización. El resto les sobra. En España, tan solo el Santander. Eulogio López [email protected]