• Y eso que es una de las promesas de las entidades financieras para suscribirlos, junto a las ventajas fiscales.
  • Es una de las conclusiones de un estudio de Pablo Fernández (IESE) sobre los fondos españoles entre 2000 y 2015.
  • La rentabilidad media está en el 1,9%, lejos del Ibex (4,62%) y de los bonos del Estado a 15 años (5,4%).
  • Y fue negativa en 47 de los 322 fondos analizados, aunque se cobran comisiones anuales de gestión de más del 2%.
Ya saben que los dos principales atractivos de los fondos de pensiones son las ventajas fiscales en la siguiente declaración de la renta y la rentabilidad teórica que obtienen en el largo plazo. Sin embargo, en este último punto, el panorama no puede ser más desalentador. Es, de hecho y paradójicamente, uno de los puntos más débiles, como muestra un estudio capitaneado por el profesor de Finanzas del IESE Pablo Fernández. Datos. Según ese estudio, la rentabilidad media de los fondos de pensiones con 15 años de historia ha sido del 1,58% en los últimos cinco años (diciembre 2000-diciembre 2005) y del 1,9% (2000-2015), muy lejos de la revalorización del índice Ibex 35 en ese periodo o de la revalorización del bonos del Estado a 15 años. El estudio muestra, además, que sólo dos de los 322 fondos de pensiones analizados han superado la rentabilidad del Ibex. En concreto Bestinver Ahorro y Fonditel Red Activa, con rentabilidades del 10,35% y 4,63%, respectivamente. Y sólo el primero de ellos supera a bono a 15 años. Hablamos de instrumento en el que, a diciembre de 2015, hay un patrimonio invertido de 67.621 millones de euros con 7,8 millones de partícipes. Los datos, por tanto, son desalentadores y más si se añade que 47 de esos fondos tiene rentabilidad negativa. Los peor parados son Bankia Bolsa Internarcional (-2,39%) y Penedes P Eurob.100 (-3,6%). Y es precisamente eso, rentabilidad, una de las cosas que se prometen para esas inversiones, aunque los bancos no lo explican suficientemente. Bueno, eso y tampoco se explayan en el otro hándicap: el impacto fiscal de las plusvalías generadas durante el periodo de suscripción. De ahí, el susto que se lleva el cliente empieza cuando llega a su esperado y feliz primer año de su jubilación: se encuentra con un inesperado castañazo de Hacienda si decide reembolsar de golpe todo lo que ha invertido durante años. La única solución para neutralizar ese impacto es olvidarse de la totalidad de ese dinero y dosificar las salidas en varios años. Y a eso añadan, finalmente, las comisiones de gestión que se cobran, superiores al 2% anual en muchos casos, por una gestión de especialistas que tampoco casa con las rentabilidades reales. A la luz de todos estos datos, son elocuentes los resultados del estudio de Pablo Fernández, en el que han colaborado también Alberto Ortiz, research assistant del IESE, el investigador independiente Pablo Fernández Acín e Isabel Fernández Acín, de la Universidad de Navarra. Se puede descargar aquí. En el estudio se detallan algunos de esos fondos de pensiones con mayores y menores rentabilidades en el periodo estudiado. Como conclusión, el estudio entra en el terreno de lo inquietante, sobre todo cuando se comparan los datos con el mensaje de los distintos gobiernos animando a apostar por estos instrumentos (ante el riesgo de que sea viable el sistema público de pensiones). En efecto, está en juego hasta la desgravación fiscal regalada por el Estado. En esa línea, el estudio señala que "en todo caso, el Estado podría animar a invertir en algunos (pocos) fondos de inversión, pero no indiscriminadamente en cualquier fondo de pensiones". Y señala también que el Estado "puede tener alguna responsabilidad en las pérdidas que siguen sufriendo muchos contribuyentes". ­Rafael Esparza [email protected]