• ACS y Eiffage reclaman al Estado 450 millones tras la liquidación de la concesionaria del túnel del AVE en Gerona.
  • La maniobra es similar a la del almacén de gas Castor: Florentino ya ha cobrado 1.350 millones de indemnización.
  • En este caso, la reclamación es por el escaso tráfico en la red de Alta Velocidad francesa.
  • ACS y Eiffage se adjudicaron el contrato en 2013, pero la sociedad creada, TP Ferro entra en liquidación.
La fórmula de indemnización que utilizó Florentino Pérez, presidente de ACS, en el polémico almacén de gas Castor se repite ahora con otra concesión que la constructora ha compartido con la francesa Eiffage: el túnel del AVE en los Pirineos. Ya saben, si una concesión problemática no da sí, quédate con el beneficio de la indemnización, cargado del Estado, naturalmente. Así debe pensar Florentino Pérez. ACS e Eiffage se adjudicaron en 2013 la construcción y gestión de ese túnel que conecta Francia y España entre Gerona y Le Petrus, y compartieron el reto en TP Ferro. Pero la concesionaria, asfixiada por la deuda, ha entrado en fase de liquidación, y mientras todo eso ocurre, las dos empresas -no se sabe a cual más lista, si ACS o la gala, la que dejó tirada a Sacyr- reclaman a los Estados español y francés 450 millones de euros, que es justo lo que Florentino había exigido como rescate. O sea, lo mismo que ocurrió con el Castor, en aguas de Castellón, un contrato con cláusulas firmado en la etapa de Zapatero, gracias al cual ACS ha cobrado ya 1.350 millones del indemnización del erario público. Lo llamativo son las razones. Alegan las dos empresas que el negocio no es tal, básicamente porque el escaso tráfico y la falta de continuidad de la red de Alta Velocidad en Francia provocan un desequilibrio económico y financiero insoportable. Con todo, ACS se lamenta que TP Ferro haya entrado en liquidación, "a pesar de todos los esfuerzos realizados", el rechazo de la propuesta de financiación de los acreedores. La deuda de esa concesionaria asciende a 557 millones de euros, de los cuales casi 400 millones son deuda bancaria. Los cuatro espadas que la soportan -Royal Bank of Scotland, ING, Santander y Bankia- han dicho que no y la empresa no ha superado el concurso en el que entró hace un año. Entre ellos se reparten el 38,5% de esa deuda. El organismo público ICO carga con un 5%. Miriam Prat [email protected]