• El Consejo Empresarial de la Competitividad ya piensa en Pedro Sánchez y Albert Rivera.
  • De Ciudadanos se fían. De hecho, pretenden que Rivera sea el nuevo líder de la derecha española.
  • En este nuevo despotismo ilustrado participa el Rey Emérito, expresidentes del Gobierno y grandes empresarios y periodistas de la Transición.
  • Y la próxima noticia podría consistir en la dimisión de Rajoy este mismo mes.
  • Regenerar la política española implica echar a la vieja guardia, tanto la del PP como la del PSOE.
  • Sin ofrecer el poder en bandeja a Podemos, el gran enemigo.
  • Conclusión: se busca algo nuevo, independientemente de que sea bueno.
El Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC) ha dictado sentencia: Rajoy (en la imagen) debe irse a casa. Están de acuerdo con su política económica, aunque sin entusiasmo, pero no ha sabido regenerar la vida pública. Es más, pertenece al mundo de la corrupción. La pregunta es: ¿también tienen que marcharse ellos, los ilustrados que controlan las grandes empresas y los grandes medios? Y otra pregunta aún más pertinente: en la conjura para acabar con el marianismo antes de su segunda legislatura, no sólo participan los grandes empresarios, sino también expresidentes (Felipe González, José María Aznar) sino también famosos periodistas de la Transición, como Juan Luis Cebrián. Y la pregunta vuelve a ser la misma: ¿tienen fuerza moral estos hombres para llevar adelante la regeneración de la vida pública española, precisamente ellos, que en buena parte son los culpables del ambiente -ya no digo casos concretos- de corrupción que han 'desesperado' a los españoles? En cualquier caso, lo cierto es que hoy, Fiesta Nacional española, no es un mal día para concluir que la democracia española está secuestrada por una clase política y por una clase empresarial, la personificada en el CEC, que ha decidido apostar por Pedro Sánchez y por Albert Rivera. Necesitan algo nuevo, independientemente de que sea bueno. La frontera es Podemos, a quien el CEC sigue considerando antisistema cuando realmente son neocomunistas (neocom). A Rajoy ya le han condenado, tampoco cuentan -y esto es novedad- con la vicepresidenta Soraya: ahora buscan a Pedro Sánchez, a pesar de que consideran que es un Zapatero bis y a Albert Rivera. Y sí, ese proyecto exige terminar con las viejas cúpulas del PP y PSOE. Por cierto, uno de los grandes instrumentos de información que emplea la cúpula empresarial son las encuestas. Y, como adelantara Hispanidad, esos estudios demuestran que el PP no ha pasado a un segundo lugar sino a un tercero, tras el PSOE y C's, en las preferencias de los españoles. Está claro que el PP puede acabar como la UCD. Por ejemplo, la encuesta de Metroscopia para El País, está ligeramente cocinada. No es que Ciudadanos se aproxime a PSOE y PP, es que ya ha superado al PP y podría ser el número dos. Y ante este panorama, empieza a cundir la especie de que Mariano Rajoy, sólo y abandonado por los poderes fácticos (aquellos que tienen más poder que influencia y luchan por convertir ese poder en influencia), podría tirar la toalla antes de las elecciones, durante este mismo mes de octubre. En resumen, tenemos una democracia secuestrada por quienes pretenden liberarla de una vieja guardia que ha corrompido a España. Lo llamativo es que algunos de estos salvadores de la democracia española, nuestros nuevos déspotas ilustrados, son parte del problema, son algunos de los que provocaron este ambiente de postración y de crispación -ambas cosas son compatibles y desgraciadamente complementarias- en el que se desenvuelve la vida pública española. ¿Pueden los corruptores liberarnos de la corrupción? Segundo, ¿el relevo es un relevo capaz? Y tercero, ¿debe ser el poder del dinero quien aborde la regeneración española? En cualquier caso, la alternativa es el enfrentamiento civil. Este país no va a aguantar mucho más en esta situación. Eulogio López [email protected]