• Amortiza una emisión de bonos convertibles con vencimiento en 2020 y por los que pagaba un interés del 6,5%.
  • De esta manera, abona 413,8 millones de euros de deuda, ojo, con cargo al accionista.
  • La entrada del mexicano ha supuesto el salvamento de FCC, con un apalancamiento que llevaba a la quiebra.
  • Ahora bien, no ha conseguido aumentar los ingresos y el plan de internacionalización camina muy despacio.
En 2009, FCC realizó una emisión de bonos convertibles en acciones por valor de 450 millones de euros. La compañía pagaba un interés del 6,5% y, en principio, vencía en 2014, pero se prorrogó hasta 2020, en el marco de la refinanciación de 4.512 millones de euros que la compañía acordó con la banca. Pero el nuevo máximo accionista de FCC, Carlos Slim (en la imagen), no ha querido esperar -considera que el 6,5% es un interés excesivo- y ha amortizado anticipadamente, y en efectivo, la emisión. Desde luego, la oferta era más que tentadora: comprarles los títulos al valor nominal que pagaron -50.000 euros- más el cupón acumulado desde el último vencimiento cobrado hasta la fecha de venta. Así se explica que el 92% de los bonistas haya aceptado el trato, según los datos remitidos este lunes a la CNMV. Si no lo hacían, habrían perdido 13 euros por acción, esto es, los que van desde los 21,5 euros que pagaron por título a los 8,5 euros a los que cotizan ahora en bolsa. Con este movimiento, Slim abona 413,8 millones de euros de deuda, ojo, con cargo al accionista, es decir, la más importante. Tras esta amortización, la deuda de FCC con cargo al accionista pasa de 2.477 millones de euros a 2.063,2 millones. Sin duda, la llegada del mexicano ha supuesto el salvamento de la compañía, que pasaba por su momento más complicado con un apalancamiento que llevaba a la quiebra. Pero aún tiene una asignatura pendiente, no menos importante: la generación de ingresos. Además, el plan de internacionalización, centrado en Iberoamérica y Estados Unidos, avanza muy despacio. Pablo Ferrer [email protected]