• El experto en yihadismo Guido Steinberg advierte que los ataques aéreos contra los terroristas carecen de eficacia, y recomienda la intervención de tropas terrestres en Libia.
  • También aboga por que los países europeos ayuden a estabilizar a los países vecinos, sobre todo Túnez.
  • La tensa situación en Libia está propiciando un mayor flujo migratorio: en 2015 podría batirse el récord de entrada de inmigrantes en Europa.
  • En 2014, cerca de 300.000 personas cruzaron de forma irregular las fronteras para llegar a la UE, 218.00 de ellos por la vía mediterránea. 
En Hispanidad ya hemos contado que la política exterior de EEUU ha conseguido cargarse -o está en ello- el orden en los únicos países de mayoría musulmana donde se respetaba la libertad religiosa y de culto: Siria (con Bashar Al Assad), Libia (con Gadafi) y casi lo logra en Egipto (con el derrocamiento de Hosni Mubarak). En todos estos países había dictadores, pero al menos se respetaba el culto cristiano.

Además, la fallida intervención occidental, y sobre todo estadounidense, ha propiciado el caos en Irak, con el auge del Estado Islámico, al igual que en Siria y también en Libia.

En este último país, recordemos, en octubre de 2011 la OTAN -por iniciativa del entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el americano, Barack Obama- comenzó a apoyar con bombardeos aéreos a los rebeldes para derrocar el régimen dictatorial de Muammar Gadafi. El objetivo era ayudar al levantamiento popular de la 'primavera árabe', lo que ha traído, a la postre, una situación de caos y de guerra civil permanente en el país, con la llegada incluso del Estado Islámico.

En ese contexto, la emisora alemana Deutschlandfunk ha entrevistado al experto en terrorismo Guido Steinberg, quien advierte que los ataques aéreos contra el Estado Islámico carecen de eficacia, y recomienda la intervención de tropas terrestres en Libia.

De hecho, preguntado por cómo ha llegado el Estado Islámico a Libia, ha afirmado: "Hasta ahora siempre tuve la impresión de que había grupos radicales más pequeños en ese país que, debido al gran éxito del EI en Irak y Siria, se declararon pertenecientes a ese movimiento terrorista. Actualmente, tres agrupaciones en Libia se han sumado al EI. No obstante, parece que sí tienen contactos, que están recibiendo apoyo. Esto no solo vale para Libia, también hay una filial del EI en Egipto, otra más pequeña en Yemen, una en Argelia, así como en Afganistán. Existe el temor de que la organización terrorista del EI construya una red internacional como Al Qaeda en 2001".

Respecto a que Libia se ha convertido en un estado fallido y si se debería ampliar la lucha contra el Estado Islámico también en ese país, ha señalado: "Sí, eso sería lo mejor. Tal parece que Libia se podría convertir en el nuevo epicentro del terrorismo yihadista en el norte de África. La gran pregunta es cómo intervenir en Libia, donde, al igual que en Siria, Occidente no cuenta con un verdadero aliado".

Y ha añadido: "Ni los políticos europeos ni los estadounidenses tienen la menor idea de cómo intervenir en ese país. En mi opinión, en primer lugar, los europeos deberían estabilizar a los países vecinos, sobre todo Túnez. Los tunecinos se preocupan mucho de lo que está pasando en Libia y le piden armas a Europa, así como apoyo para reforzar las fronteras. Temo que en Libia la guerra civil se vaya a intensificar, y los europeos no lo vamos a poder evitar".

Cuestionado sobre los logros de la coalición internacional hasta el momento contra el Estado Islámico, ha apuntado: "Por lo menos ha frenado el avance del EI, obligándolo a retroceder un poco. Este es un éxito que se le puede adjudicar a los ataques aéreos de los estadounidenses y sus aliados, pero también al apoyo que las tropas kurdas-iraquíes han recibido de los alemanes. El gran problema en Irak y Siria es que los ataques aéreos están perdiendo efectividad, puesto que todos los grandes objetivos han sido destruidos. El siguiente paso debería ser crear alianzas con grupos locales. En Siria esto no será fácil, en Irak puede que funcione. No obstante, el gobierno iraquí de mayoría chiita debe convencer a los sunitas en el país de que el gobierno de Irak es la mejor alternativa al EI. Mientras que esto no suceda en Irak o en Libia, la organización terrorista seguirá cobrando fuerza allí".

Y acerca de si se necesitan también tropas terrestres para combatir al Estado Islámico, no lo duda: "Por supuesto que sí. Se necesitan tropas terrestres, porque los ataques aéreos ya no son eficaces. En Irak y Siria se necesitan sunitas árabes para combatir efectivamente al EI. Con nuestros actuales aliados, los kurdos y las milicias chiitas, no se puede luchar exitosamente contra el EI en territorio sunita. Por ello, la lucha contra esta organización será larga. Y el EI se seguirá expandiendo en el mundo árabe".

Otro de los efectos del terrorismo del Estado Islámico es que está provocando la huida de inmigrantes de los países en donde se ha instalado. Uno de ellos, Libia. Según información de Deutsche Welle, la tensa situación en Libia está propiciando un mayor flujo migratorio.

De hecho, Europa recibirá probablemente este año 2015 una cifra récord de inmigrantes, aseguró el jefe de las fronteras de la Unión Europea, quien explicó que se trata de un momento en el que los traficantes de personas se han vuelto cada vez más agresivos y se aprovechan del caos que reina en varios países de África y Oriente Medio.

El francés Fabrice Leggeri, director ejecutivo de la agencia de cooperación de fronteras de la Unión Europea Frontex, dijo en una entrevista que las cifras de lo que denominan en su agencia como "paso irregular" a Europa en todos los puntos fronterizos han sido las más altas registradas. Al ser consultado sobre si 2015 podría llegar a ser un año récord, Leggeri dijo: "Sí, si la tendencia actual se confirma".

En 2014, cerca de 300.000 personas cruzaron de forma irregular las fronteras para llegar a la Unión Europea, de las cuales al menos 218.000 lo hicieron por la vía mediterránea, según los datos de la ONU. La otra gran ruta para los inmigrantes es terrestre, desde Oriente Medio hacia los Balcanes occidentales, para luego entrar en la UE, según funcionarios.

Andrés Velázquez
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