• La italiana Enel vacía la española Endesa con ventas y repartiendo el 100 por 100 del beneficio.
  • A mayor gloria de Enel, que aún detenta el 70% del capital.
  • Deuda de más de 4.000 millones de euros que no preocupa mucho en Roma: la pagará quien, finalmente, se quede con Endesa.
  • La venta del 60% de Enel Green Power forma parte del pitorreo italiano.
  • Disfrazan como inversión lo que es pasar dinero de la mano izquierda de los italianos a la mano derecha.
  • ¿Y el negocio de Endesa, propiamente dicho? Diluyéndose. Caen los ingresos, el Ebitda y el beneficio. Pero, ¿qué más da?
Pues sí, me refiero a Endesa y, además, muy indignado ya que la desfachatez de la compañía, de sus accionistas y dirigentes no parece tener fin, no han tenido suficiente con las tropelías que vienen perpetrando desde que la italiana Enel tomó la participación mayoritaria en Endesa. Ahora mismo, Enel posee el 70,1% de Endesa pero antes ha perpetrado un vaciamiento total de la compañía mediante la distribución total de los beneficios. En este año, se han llevado unos 760 millones de euros de los 1.086 millones repartidos y que representan el 100% de los resultados netos del ejercicio 2015, manteniendo una deuda financiera que asciende a los 4.428 millones, con un coste medio del 2,7% y una vida media de 8 años, ya que les importa poquísimo esta deuda, no la piensan pagar ellos, pues su último fin es deshacerse de la sociedad lo antes posible si llegamos a tener algún día un Gobierno que lo pueda autorizar. No tienen bastante con esto. En junio se nos descuelgan con una extraordinaria noticia, para que veáis lo buenos que somos, hemos realizado una brillante inversión, hemos comprado el 60% de Enel Green Power, cuarto operador de energías renovables de España, del que ya teníamos el 40%, y hemos pagado 1.207 millones, sí, su valor en libros era de 2.192 millones y ahora tendremos que deteriorar nuestro 40% y darle un palo a nuestra cuenta de resultados de 72 millones por el deterioro. Pero no importa ya que el fin está conseguido, 1.207 millones más para mi accionista de referencia. Y, mientras tanto, los ingresos de Endesa bajan un 10,8% respecto al segundo semestre de 2015; el margen de contribución, un 3,7%; el Ebitda se queda en 1.866 millones, un 3,5% menos que en 2015, el resultado financiero en -101 millones, mientras que en 2015 fue de -94 millones. Vamos que del resultado neto de 870 millones del 2015, nos hemos quedado en 796 millones, total solo un 8,7% menos. La perspectiva que nos pinta José Bogas, el consejero delegado (en la imagen), convertida en una especie de coartada de los italianos, porque es el único español que manda algo en la compañía, con la adquisición de Enel Green Power es idílica: 93 plantas entre eólicas, hidráulicas, solares y de biomasa que aportarán 3.900GW al negocio de la compañía. Primera pregunta: si tan buen negocio es, ¿por qué se deshacen de él los italianos? Segunda que me formulo: si nos están diciendo que la demanda para el área de Endesa bajo un 0,1%, mientras que en el total de España se mantuvo en el 0,0%, ¿qué aportará esta inversión y, sobre todo, como se va a rentabilizar? Además, ¿qué valor tiene esta adquisición fuera del grupo Enel Spa? Parece que nos tenemos que acostumbrar a este tipo de actitudes prepotentes de los accionistas mayoritarios de Endesa, pero probablemente yo, inversor minoritario, también callaría: me están remunerando como nadie en el mercado, sé que cada año me caerá un dividendo del 100% del resultado neto, que en el ejercicio 2015 me he embolsado 1,026 euritos en efectivo, no en acciones, como la mayor parte de las compañías del parqué y nada a esperar un primo que se quede con la compañía y a recuperar la inversión. Yo probablemente tampoco protestaría, pero los reguladores están para algo y, que yo sepa, Endesa tiene dos por lo menos, y el financiero ha de velar por la integridad de las compañías en defensa del accionista minoritario y del mercado. Sinceramente creo que en este caso no lo están haciendo. Todo el mundo se está haciendo el don Tancredo y cuando se den cuenta Endesa serán cuatro sillas, una importante deuda y la historia de una expoliación consentida. Todos ganan, sobre todo Enel, todos, menos España. Por cierto, los resultados de la madrastra de Endesa, la italiana Enel, de los que están vaciando Endesa, sean peores de lo esperado pero lo más curioso es que lo que mejor marcha es la división hispanoamericana. Es decir, la que fuera propiedad de Endesa. Sin comentarios.
 
Rodrigo de Silos [email protected]