• Propondrá un dividendo complementario de 0,066: así repartirá un total de 0,187 euros por acción.
  • Entre los consejeros, los más agraciados son: Pedro Barato, con 319.000 euros ( 68%), y Fernando Abril-Martorell, con 103.000 euros ( 15%).
  • Mientras, el presidente, Juan Luis Arregui, no se parece a su amigo Ignacio Galán en lo que respecta a sueldos: cobró 229.000 ( 8,7%)
  • Por su parte, el Ceo, Ignacio Colmenares, fue el que se llevó la mayor cuantía: 1,49 millones, que sólo subió un 3%.
  • El beneficio neto se dispara un 139% y el Ebitda, un 72%; y avanzan que los de este año serán aún mejores.
Ence premia a los accionistas y consejeros por los buenos resultados obtenidos en 2017. La compañía de energía y celulosa está pensando dar más dividendo y ha sido generosa con las remuneraciones de sus consejeros, que han subido un 12%, como se puede ver en el informe remitido a la CNMV. En concreto, propondrá a la Junta de Accionistas un dividendo complementario de 0,066 euros por acción. Así, en total repartirá 0,187 euros por acción con cargo a los resultados de 2017. Y es que a los dos dividendos de cuenta ya abonados (de 0,061 euros y de 0,06 euros), se sumará el complementario, superando con creces los 0,0793 euros por acción (un dividendo a cuenta de 0,032 y uno complementario de 0,473) que se llevaron los accionistas por los resultados de 2016. En total, las remuneraciones del consejo han ascendido a 2,9 millones de euros, lo que supone un 12% más que en 2016. Entre los consejeros, los más agraciados han sido: Pedro Barato, exsecretario de la organización empresarial agraria Asaja, con 319.000 euros, un 68% más que en 2016, cuando cobró 103.000 euros; y el presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, recibió 103.000 euros, un 15% respecto a los 87.000 que se llevó el año anterior. Mientras, el presidente de Ence, Juan Luis Arregui (en la imagen), no se parece a su amigo y vecino Ignacio Sánchez Galán en lo que respecta a sueldos y eso que llegó a ser vicepresidente de Iberdrola. El año pasado cobró 229.000 euros, un 8,7% más (o lo que es lo mismo, 20.000 euros más). Por su parte, el Ceo, Ignacio Colmenares, fue el que se llevó la mayor remuneración: 1,49 millones (incluyendo una aportación al sistema de pensiones de 215.000 euros). Aunque la cifra sólo subió un 3% respecto a los 1,445 millones cobrados en 2016. Vayamos con los resultados. El beneficio neto se ha disparado un 139%, hasta los 91,8 millones; y el Ebitda, un 72%, situándose en 216 millones. Notables incrementos que se deben al "éxito en la ejecución del plan estratégico", según Colmenares y al mayor precio de la celulosa. De hecho, gracias a la tendencia alcista del precio de esta materia prima, la compañía avanza que los resultados de este año serán aún mejores. Pero también ha influido el giro de papelera a más eléctrica. Cristina Martín [email protected]