• El ministro de Exteriores señala que "la protección por motivos de género y orientación sexual" serán una de las prioridades del Gobierno.
  • Asimismo, defenderá la abolición de la pena de muerte y los derechos de las personas con discapacidad.
  • Presume de que España ha sido elegida miembro del Consejo de DDHH con amplio apoyo: 180 de los 186 votos emitidos.
  • Y para la diputada popular Pilar Rojo, demuestra "el compromiso de los poderes públicos y de la sociedad española con los derechos humanos".
  • ¿En serio? ¿Y qué pasa con el derecho a la vida de los no nacidos? Otra vez, olvidado y violado.
En la sesión de control al Gobierno, ha asomado el tufo masoncete de Alfonso Dastis (en la imagen) al hablar de los principios que España defenderá en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU: la ideología de género en vena, nada más y nada menos, cómo no. Y es que el ministro de Exteriores ha señalado que "la protección por motivos de género y orientación sexual" serán una de las prioridades del Gobierno en dicho Consejo entre  los años 2018 y 2020. Es decir, abandera todos los postulados del lobby LGTBI. Asimismo, España defenderá la abolición de la pena de muerte, los derechos de las personas con discapacidad y el apoyo a los defensores de los derechos humanos serán otras de las prioridades españolas. Dastis ha presumido en el Congreso de que España haya sido elegida como miembro del Consejo de DDHH de la ONU con un amplio apoyo: 180 de los 186 votos emitidos. Y para la diputada popular Pilar Rojo, demuestra "el compromiso de los poderes públicos y de la sociedad española con los derechos humanos". ¿En serio? ¿Y qué pasa con el derecho a la vida de los no nacidos? Otra vez, olvidado y violado. Conviene recordar que en la denostada ONU, que acaba de cumplir 72 años, ya no se habla de la primera generación de derechos humanos (entre los que figuraba el derecho a la vida), sino que ha habido una inversión. Ahora está en lo que se puede denominar segunda generación de derechos: por ejemplo, el del aborto frente al de la vida, eso sí, encuadrado en el término políticamente correcto de salud sexual y reproductiva; el homosexualismo, bajo el paraguas de la ideología de género; o la eutanasia, aunque rebautizada como muerte digna. Cristina Martín [email protected]