• A finales de septiembre, renunció al cargo y volvió a su anterior puesto: letrado raso en la institución catalana.
  • Alegó razones personales, pero no le hizo gracia ser apercibido por el TC... al no estar aforado.
  • Y por si acaso, Sol ha remarcado que ejercía en funciones en todos los documentos que ha firmado.
Hace dos semanas, dimitió Pere Sol i Ordis (en la imagen) como secretario general del Parlament catalán. Una noticia que sólo tuvo eco en la prensa catalana, pero que en la nacional pasó bastante inadvertida, a pesar de que el motivo real de su renuncia fue desvincularse del 'procés' independentista, con el que no estaría de acuerdo. Así lo avanzó el diario separatista El Punt Avui y se hizo eco Libertad Digital. Pere Sol comunicó a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, su decisión de dejar el cargo que ocupaba de forma interina desde el 27 de octubre de 2015 y volver a su anterior puesto: letrado raso en la institución catalana. Tras votarse la cuestión de confianza a la que se sometió el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el pasado 28 de septiembre, Forcadell informó al resto de compañeros de la Mesa, que debe encontrar un sustituto. Pere Sol alegó razones personales, pero seguramente no le hizo demasiada gracia ser uno de los 21 altos cargos apercibidos (entre ellos, también Puigdemont y Forcadell) por el Tribunal Constitucional (TC). Dicho tribunal les recomendó que extremaran el cuidado en el desarrollo de sus funciones para evitar incurrir en desobediencia, tras suspender la agenda separatista del Parlament el pasado 1 de agosto. Y es que Sol i Ordis, a pesar de ser el funcionario de mayor rango del Parlament, no está aforado como Forcadell. Eso sí, por si acaso, parece que en todo el tiempo que ha ejercido el cargo de forma interina se ha cubierto las espaldas: ha remarcado que ejercía en funciones en todos los documentos que ha tenido que firmar. Una forma de eludir las responsabilidades jurídicas derivadas de las actuaciones de los grupos separatistas y de la presidenta de la Cámara catalana. Cristina Martín [email protected]