• Cuenta con el apoyo de Marta Álvarez y del inquietante jefe de Seguridad, Fernández Cernuda.
  • De hecho, Del Pozo diseño Isidoro Álvarez SA (IASA), con un 22,5% del capital donde figuran las hemanas Álvarez Guil y la familia de Dimas Gimeno.
  • Del Pozo es un tipo audaz que llegó a plantarle cara a Isidoro Álvarez.
  • Juan Hermoso llegó a decir de él al anterior presidente: "Isidoro, éste no sólo pretende mi puesto: también pretende el tuyo".
  • Fallos de don Víctor: Aliada, Supercor y Opencor.
  • Pero hay que reconocerle algo: se conoce la entidad como nadie.
  • Su última campaña: que los directivos compren acciones de El Corte Inglés.
  • Su próximo paso: consejero delegado junto a Nuño de la Rosa.
Víctor del Pozo es ahora mismo, junto a Nuño de la Rosa, el ejecutivo con más mando en El Corte Inglés. Cuenta con el apoyo de Marta Álvarez y con el del inquietante y potencialmente peligroso (algunos sospechamos que ha pasado muchas veces de potencia a acto) jefe de Seguridad de El Corte Inglés, Juan Carlos Fernandez Cernuda (en la imagen, a la derecha). Sí, continúa siendo el jefe de Seguridad de los grandes almacenes, aunque se haya buscado un escudo que le ha sacado del escaparate. Volvamos a don Víctor del Pozo (en la imagen, a la izquierda), ahora director de toda la red comercial. Hijo de un portero de finca, se ha hecho a sí mismo, pagándose la carrera con su propio trabajo en ECI. En su momento se enfrentó al equipo que había creado Juan Hermoso, todopoderoso número dos durante el último lustro de mandato de Isidoro Álvarez. De hecho, Del Pozo diseñó el funcionamiento de Isidoro Álvarez, SA (IASA), con un 22,5% del capital, donde figuran las hemanas Álvarez Guil y la familia de Dimas Gimeno. Desde IASA. Marta y Cristina Álvarez controlan el Corte Inglés en pugna con Florencio Lasaga, que preside la Fundación Ramón Areces... donde Cristina Álvarez es vicepresidenta. La mejor anécdota, que revela el etilo Del Pozo, es la siguiente: en cierta ocasión subió a ver a Isidoro Álvarez para pedir un ascenso. Estaba harto de estar en Compras de alimentación y a las órdenes de Hermoso. Álvarez le propuso dirigir el centro de Vista Alegre, sito un conocido barrio madrileño (antes de que Podemos convocara allí sus mítines). Pero Del Pozo le respondió: -Ese es un centro para paletos. Dado el carácter de don Isidoro, don Víctor podía haber salido por la ventana pero al presidente de El Corte Inglés le hizo gracia la osadía del joven (ya no tan joven). Llamó a Hermoso y le propuso otro cargo de más enjundia en servicios centrales. Hermoso se enfadó y llegó a decirle, señalando a Del Pozo: -Mira, Isidoro, este no sólo quiere quitarme el puesto a mí, es que también te lo quiere quitar a ti. Pero fue inútil. Del Pozo se libró de Hermoso y mantuvo su línea ascendente en la casa. También ha tenido sus fracasos, en una estrategia de prueba y error hasta conseguir el acierto deseado: pinchó en hueso con la estrategia Aliada -competir por precio, algo ajeno a El Corte Inglés-  y falló en Supercor y Opencor, aunque hay que reconocer que nadie ha logrado grandes éxitos en estos dos modelos de supermercado. Ahora ha entrado en la campaña para introducir en El Corte Inglés a Primark y a Unyclo, una apuesta en la línea Aliada que cuenta con más de un detractor en la casa. Al tiempo, promociona una campaña para que los directivos de El Corte Inglés se comprometan con la empresa comprando acciones de la compañía. En cualquier caso, cuenta con el apoyo claro, al menos por el momento, del poder en la sombra: el muy inquietante Cernuda. Pero Del Pozo tiene una gran ventaja sobre todos sus adversarios: es mago. En serio, un buen mago, rozando la profesionalidad en la materia. Su ídolo: Juan Tamarit. Pero todavía no ha conseguido hacer desaparecer a Fernández Cernuda. Su próximo paso: consejero delegado junto a Nuño de la Rosa. Dos ceos para un presidente. Pero no se confundan: serán ceos de Marta Álvarez Guil, no de  Dimas Gimeno Álvarez. Su momento: cuando se jubile Florencio Lasaga. Eulogio López [email protected]