• Es el máximo que Mario Draghi acepta para nuestro país.
  • Los 12 fueron los que se reunieron el martes con Danièle Nouy: Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell, Popular, Kutxa, Ibercaja, Unicaja, Bankinter, Liberbank y BMN.
  • Lo de menos es que se fusionen entre españoles o se permita entrar a un extranjero.
  • En Europa no se admitirán entidades por debajo de los 250.000 millones de euros de activos.
  • ¿Y las fusiones solucionarán el problema bancario? Hombre, no seamos ingenuos.
Hablamos de las doce entidades invitadas a hablar, en la sede del Banco de España, con la directora general de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), todopoderosa Danièle Nouy (¿Nouy? C'est moi): Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell, Popular, Kutxa, Ibercaja, Unicaja, Bankinter, Liberbank y BMN. Pues bien, según el Banco Central Europeo (BCE) que preside el señor Draghi y cuya inspectora en jefe es Nouy, deben quedar cinco entidades. Por un idea novedosísima: el negocio bancario ya no es negocio; por tanto, o eres grande o mueres. ¿Por qué? Porque sí, porque lo digo yo. En el mundo financiero todo es muy científico. Y miren ustedes por dónde: los chicos de Fráncfort se fijan en España, no en las 600 entidades existentes en Italia o en las 1.000 alemanas. Que, dicho sea de paso, son un castaña comparadas con las españolas. Para ser exactos, Nouy (C'est moi) no quiere bancos con menos de 250.000 millones de euros de activos (para que se hagan una idea, eso sólo lo superan, en España, Santander, BBVA y Caixabank, ésta por los pelos). Bueno, al menos, la demencia desciende: antes existían 50.000 millones de capital social. Eso, hoy no lo tiene ni el Santander. Pues bien, de 12  a cinco. Y son tan liberales que permiten que sean las autoridades españolas quienes opten por alentar fusiones entre entidades españolas. Totalmente innecesario: estos chicos del Banco de España son muy liberales y el ministro Luis de Guindos, aún más: que vengan entidades foráneas, también nos sirven. Y este crecimiento de tamaño mejora la solvencia bancaria y, sobre todo, beneficiará al cliente. Por supuesto que no. El negocio bancario no puede ser negocio con estos tipos. Por tanto, se trata de fusionar entidades para que reduzcan gatos, es decir, plantilla. De eso se trata, ¿lo cogen? No seamos ingenuos: las fusiones no solucionan nada. Eulogio López [email protected]