• El órgano supervisor califica la crisis financiera global de 2007 y 2008 como "la perturbación más grave para la economía mundial desde la Segunda Guerra Mundial".
  • El paso lento se debe a varios motivos, como los desequilibrios acumulados antes de la crisis: elevados niveles de deuda y sobredimensionamiento de los sectores financiero e inmobiliario.
  • También influye el elevado ahorro y la reducción de la inversión, una tendencia que se daba durante los últimos 30 años.
  • En su último boletín económico, alude a la intensa caída del precio del petróleo, así como a la apreciación del dólar frente al euro, al comportamiento "algo más dinámico" del consumo privado y al repunte de la construcción.
  • Los bancos españoles prevén relajar los criterios de aprobación de nuevos préstamos para consumo en el primer trimestre.
En su primer Boletín Económico del 2015, correspondiente al mes de enero, el Banco de España no ha obviado la crisis económica. Es más ha señalado que el hecho de que ahora vivamos una recuperación gradual del crecimiento se debe precisamente al origen financiero de la crisis. En esta ocasión, el órgano supervisor ha calificado la crisis financiera global que se dio en 2007 y 2008 como "la perturbación más grave para la economía mundial desde la Segunda Guerra Mundial". Un periodo convulso en el que algunos países se han visto más afectados que otros, pero que a todos ha tocado en mayor o menor medida. Por ejemplo, el PIB de las principales economías desarrolladas ha caído entre un 3 y un 6% desde su valor máximo previo a la crisis. A pesar de esto, la cosa podría haber sido peor de no ser por la "respuesta rápida y coordinada de las autoridades económicas", que se volcaron en: estimular la demanda, apoyar al sector financiero y restaurar la confianza.

Sin embargo, las cosas parecen que poco a poco empiezan a ir mejor gracias al apoyo de la política monetaria, aunque la recuperación es lenta y desigual. Los motivos de esta recuperación gradual son varios, por ejemplo los desequilibrios acumulados antes de la crisis. Entre estos están los elevados niveles de deuda y el sobredimensionamiento de los sectores financiero e inmobiliario, presentes por ejemplo en España, los cuales suponen un freno en la mejora de la demanda. También influye el elevado ahorro y la reducción de la inversión, una tendencia que se daba durante los últimos 30 años. Además de que la reducción del crecimiento también se ve afectada por el envejecimiento de la población o la reducción del ritmo de progreso tecnológico.

En su último boletín económico, el organismo que gobierna Luis María Linde también alude a la intensa caída del precio del petróleo, la cual ha marcado el contexto del último mes donde los mercados financieros internacionales han estado dominados por la volatilidad y el aumento del riesgo. Pero no sólo eso, sino que también es la principal responsable de que la inflación siga con su tendencia descendiente: así, en la eurozona se situó en el -2% en diciembre y en España, en el -1%. Además destaca la apreciación del dólar frente al euro y la eliminación del suelo de 1,20 francos suizos por euro.

Respecto a algunos países, el Banco de España subraya la mejora del PIB y del empleo en EEUU, así como su descenso en Japón y una cierta desaceleración en Reino Unido. También señala que China tuvo su crecimiento más bajo en 23 años en 2014, cuando sólo creció un 7,4%, mientras que Rusia sufre un deterioro generalizado de su situación económica por el impacto de la bajada del petróleo y las sanciones internacionales. En cuanto a España, el supervisor considera que hay un comportamiento "algo más dinámico" del consumo privado y destaca el aumento de la confianza de los hogares, gracias fundamentalmente a la mejora del empleo. Por su parte, el sector industrial tiene "niveles coherentes" con una continuación de la expansión de la actividad, mientras el de la construcción muestra un repunte, con aumentos de las afiliaciones a la Seguridad Social y del consumo de cemento. 

En cuanto a los bancos españoles, hay que decir que prevén relajar los criterios de aprobación de nuevos préstamos para consumo en el primer trimestre. Una buena noticia teniendo en cuenta lo necesario que es la reactivación del crédito. Paralelamente, el Banco de España muestra en su último boletín económico otro signo de la recuperación, ya que destaca que los periodos de pago de las empresas a sus proveedores bajaron en 2013 a niveles previos a la crisis. Esto se debe, entre otras medidas, al Fondo de Financiación de Pago a Proveedores.

Cristina Martín
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