• Sin embargo, en su construcción se invirtió casi cuatro veces más: 450 millones.
  • Se han presentado ocho ofertas de mejora, pero cuatro estaban fuera de plazo y otras dos no llegaban al mínimo establecido (28 millones).
  • La presentada por Rafael Fernández Frías y Melvilla Ten Cate, como apoderados de la compañía británica ECA Program Group, es la más elevada.
  • Por su parte, el empresario murciano José Luis Lara Ruiz de la Hermosa, en representación de Grupo Orden Doce, ofrece 38 millones.
Este miércoles, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Ciudad Real ha abierto los sobres con las ocho ofertas de mejora presentadas para adquirir el aeropuerto de Ciudad Real. Tras esto, sólo hay una cosa clara: dicha infraestructura se malvenderá, pues la oferta más alta sólo alcanza los 80 millones de euros. Sin embargo, en la construcción de dicho aeropuerto se invirtió casi cuatro veces más: concretamente, 450 millones. Conviene subrayar que fue el primer aeropuerto de iniciativa privada construido en nuestro país, pero ha tenido un monumental fracaso y lleva desde 2010 en concurso de acreedores. La oferta presentada por Rafael Fernández Frías y Melvilla Ten Cate, como apoderados de ECA Program Group -compañía británica de aviones militares privados-, es la más elevada. Sin embargo, es casi ocho veces inferior a la inversión para construir el aeropuerto. Por su parte, el empresario murciano José Luis Lara Ruiz de la Hermosa, en representación de Grupo Orden Doce, ha ofrecido 38 millones. Entre el resto de ofertas se debe destacar que cuatro no son válidas por haberse presentado fuera de plazo. Entre ellas, destaca la de la mercantil suiza Richard Taffin de Givenchy -operadora de restaurantes y hoteles-, que era de 125 millones. El resto son: la de Christian Martínez (42 millones), la de West Medford e Iñigo Dago en nombre de Diamond Inversiones en Infraestructuras (28,5 millones) y la de Troy Mathews. Además, ha habido otras dos ofertas desestimadas porque no llegaban al mínimo establecido (28 millones): la de Michael Autrey Flaks (200.000 euros) y la de Internacional Auction Group (1,5 millones). Ahora la pelota está en el tejado de la administración concursal, que tendrá que revisar las dos ofertas válidas y ver si cumplen o no los requerimientos legales. Lo único que parece claro es que las cifras, aunque inferiores al coste de construcción del aeropuerto, no son tan ridículas como los 10.000 euros que ofreció el grupo chino Tzaneen International.   Cristina Martín [email protected]