• Y SM la Reina Letizia, feliz: su animadversión hacia su cuñada Cristina tiene tintes de obsesión.
  • Felipe VI no se enfrenta a un golpe de Estado militar sino a una exigencia, difusa pero omnipresente, de regeneración democrática.
  • Y qué mejor prueba de 'honradez democrática' que encarcelar a su cuñado y también a su hermana.
  • Y así, el monárquico -todavía- ABC se lanza en tromba contra un pacto con la Fiscalía. No quiere pactos, quiere cárcel.
  • Ojo, Urdangarín muy probablemente acabará entre rejas pero Cristina también podría ser condenada a penas de cárcel.
  • Y no, no posee ninguna protección jurídica.
En Zarzuela se vive el pulso final del caso Nöos. Y lo de menos es que Iñaki Urdangarín acabe en prisión -algo bastante probable- sino la condena, e incluso con pena de cárcel, para Cristina de Borbón. ¿Es posible que Felipe VI esté luchando por todo lo contrario de lo que se espera de un hermano, es decir, por una sentencia ejemplar que dé con los huesos en la cárcel, no solo de Urdangarín, sino también de la Infanta Cristina? Pues sí, lo es. Supone el particular 23-F del nuevo monarca, que solo de esta forma, metiendo entre rejas a su mismísima hermana y a su cuñado, podría ser aceptado por la progresía hispana y por las fuerzas políticas emergentes como el monarca regenerador. Juan Carlos I salvó la democracia un 23-F y ahora su hijo y sucesor, Felipe VI, regenera el sistema para volver a empezar, una especie de refundación democrática. Ahora bien, son cada día más los convencidos, en el entorno de Zarzuela, que SM la Reina Letizia marca también la agenda. Cada vez más. Y si algo distingue a la actual Reina consorte es su animadversión, convertida en obsesión, contra su cuñada Cristina. Quizás por ello, el diario -todavía monárquico- ABC se lanzaba en tromba el pasado lunes contra cualquier tipo de pacto con la Fiscalía en el caso Nöos. ABC -cosas veredes Sancho- quiere una sentencia ejemplar contra un miembro de la familia real, ya no de la Casa Real. Bueno, contra dos, aunque la suerte de Urdangarín ya está echada. Lo que está en juego ahora es la de Cristina. Lo que hay que hacer para mantener la Monarquía. Aunque entre los monárquicos hay quienes piensan que el ensañamiento con su hermana no va a consolidar la Monarquía y puede dañar la imagen del monarca. Eulogio López [email protected]