• Solo un 14% de la población hispana tiene una imagen positiva del polémico magnate, incómodo también en sus propias filas, y el 65% lo detesta.
  • El empresario se ha promocionado con un discurso visceral contra los inmigrantes y está a años luz de los valores católicos, mayoritarios entre los hispanos.
  • El candidato  favorito para la comunidad hispana es Jeb Bush, ex gobernador de Florida, que encarna todo lo contrario: es católico y habla español.
  • La minoría hispana representa un 17,1% del total de Estados Unidos, pero fue clave en la victoria de los demócratas en las últimas elecciones.
La comunidad hispana de Estados Unidos no traga a Donald Trump, el polémico aspirante republicano a la Casa Blanca. Así lo desvela un sondeo de Gallup. Según esta encuesta, apenas un 14% de los hispanos tiene una imagen positiva del magnate, frente a un 65% con una visión desfavorable. No es ninguna tontería,si tenemos en cuenta que la población hispana representa un 17,1% (54,1 millones) del total del país, y que esa minoría fue clave en la derrota de los republicanos en las últimas elecciones. El apoyo hispano se fue entonces a Obama. Estos resultados podrían suponer, por tanto, un duro freno en la carrera de Trump hacia la Presidencia, si fuera nominado. Pero su impopularidad no debería ser ninguna sorpresa. Para empezar, el magnate ha hecho gala de un visceral discurso contra la inmigración, que le ha valido las críticas también entre sus filas. A los mexicanos, por ejemplo, les tildó de "violadores", y prometió vallar la frontera con el país. Es, a todas luces, un candidato incómoco, que ha provocado la sorpensa y la indignación en el establishment de las filas republicanas y en muchos sectores de la sociedad norteamericana. Además, el proceder personal de Donald Trump, casado tres veces, se distancia sustancialmente del proyecto familiar católico, mayoritario entre la población hispana. El magnate se ha declarado, en concreto, presbiteriano. La opinión de los hispanos hacia el resto de aspirantes republicanos oscila entre 'ligeramente positiva' y 'ligeramente negativa', aunque Jeb Bush sobresale del resto, postulándose como el candidato favorito. Un 34% de los encuestados tiene una visión favorable de Bush frente a un 23% que opina lo contrario. Bush fue gobernador de Florida (con un enorme número de hispanos), está casado con una mexicana católica, que contribuyó a su conversión al catolicismo, y está adoptando un tono mucho más moderado sobre inmigración. Y además, of course, habla español. Daniel Esparza [email protected]