• La entidad francesa concedió un crédito de 1.200 euros a un interés anual del 20,84%, que se fue ampliando hasta alcanzar 7.888 euros en cuatro años.
  • Al no poder pagar, Cofidis reclamó a su cliente 5.000 euros en diferentes conceptos.
  • Al final, el juez dictaminó que pagara 2.750,76 euros, el importe restante del capital que aún no había abonado.
  • La compañía que dirige Joan Sitges no es la única que exige elevados intereses. Carrefour concedió un crédito a una esquizofrénica, con un interés del 20%.
La historia comenzó cuando nuestro protagonista solicitó un préstamo de 1.200 euros a Cofidis, que no tardó en concedérselo, eso sí, con un interés anual del 20,84%. Una barbaridad. De hecho, según el Banco de España, el interés de los créditos al consumo deben ser de entre un 6% y un 9%. Cofidis exige más del doble. El crédito que nos ocupa se fue ampliando hasta alcanzar los 7.888 euros en cuatro años. ¿Qué ocurrió? Que el cliente de Cofidis no pudo hacer frente a las cuotas y la firma francesa le reclamó hasta 5.000 euros en diferentes conceptos. Es decir, casi la misma cantidad que le fue prestada. Otra barbaridad. Pero tranquilos, porque los tribunales han dado la razón al cliente, al menos en parte. La sentencia del juzgado de primera instancia número 10 de Madrid declara nulo el préstamo y establece que el consumidor no debe pagar los gastos de penalización por impago ni los gastos de seguro, declarándose nulos los intereses establecidos por la financiera. Eso sí, el cliente debe abonar 2.750,76 euros a Cofidis, es decir, el importe restante del capital que aún no había pagado. Según la letrada Alegría Cuevas, del despacho Le Morne Brabant, que ha llevaod el caso, el fallo se basa en una sentencia del Tribunal Supremo del 25 de noviembre de 2015, relacionada con otro préstamo revolving. En ese caso, el Alto Tribunal consideró que "a este tipo de créditos se les aplica la Ley de Represión de la Usura contra el límite a la autonomía de la voluntad". En otras palabras, el hecho de que el dinero se haya obtenido de manera rápida y con menos requisitos que en otras entidades, no justifica el elevado interés exigido, que es desproporcionado. Pero la empresa que dirige en España Joan Sitges (en la imagen) no es la única que practica la usura ni tampoco ha sido la primera. Como publicó Hispanidad, la también francesa Carrefour, a través de su financiera, otorgó, en 2004, un crédito al consumo de 7.000 euros con un interés del 20% anual a una mujer diagnosticada como esquizofrénica paranoide. Y cuando los familiares quisieron reclamar, la firma puso todo tipo de obstáculos, eso sí, amparándose en su sistema de reclamaciones. Pablo Ferrer [email protected]