• El nuevo fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar es íntimo del general Félix Sanz Roldán, el gato Félix, mandamás del CNI.
  • Un PP centralista y feministo. Violencia de género: Rajoy colabora con el fraude feminista. Ministros con lacito morado.
  • ¿La violencia doméstica no se arregla persiguiendo al varón sino con hombres y mujeres capaces de amar.
  • Cupo vasco y chulería vasca: Mariano traga.
  • Al tiempo, Méndez de Vigo, mano dura con los catalanes.
Consejo de Ministros del viernes 24. Bueno y luego hay que reparar en el Consejo de Ministros paralelo, el de Cataluña, del que da cuenta Enric Millo, virrey en los países catalanes. Día internacional de la violencia contra la mujer. La rueda de prensa comienza cuando el señor Rajoy ha terminado de entregar premios en la lucha contra el machismo, amén de advertido que dedica 200 millones de euros más al asunto y considerar que la violencia machista es el primer -y único- planteamiento ético del Gobierno del PP. ¡Oh sí! En definitiva, que Rajoy ha entrado de forma definitiva en el gran fraude feminista y, no lo duden, la violencia en los hogares aumentará. Porque la violencia en la familia no es más que una consecuencia de la crisis en la familia, de mujeres y hombres incapaces de entregarse el uno al otro, incapaces de donarse a los hijos, incapaces de educar a los hijos, incapaces de tener hijos. Y tras la parafernalia feminista, comparecen ante los medios el portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, y el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ambos ataviados con un lazo morado que muestra su lucha contra "la lacra" (ambos en la imagen). Es lo único en que se ponen de acuerdo los miembros de la clase política española. ¿Me temo que el asunto de la violencia doméstica a broma? No, el problema es que me lo tomo mucho más en serio que los políticos. Por eso sé que ninguna medida de coacción contra el malvado varón va a dar resultado, es más, generará más violencia. El problema es la crisis familiar, la crisis, es que hablamos de una sociedad muy poco recia, ellos y ellas, ambos incapaces de amar. Y, en paralelo, el Consejo aprueba una norma financiera para forzar la diversidad (¿la diversidad se fuerza?) en la empresa. Todo el mundo tiene que pasar por el aro de la ideología de género. De grado o por fuerza. Pero el tema del día es el nombramiento de Julián Sánchez Melgar como nuevo fiscal general del Estado en sustitución de José Manuel Maza. Para entendernos, Soraya Sáenz de Santamaría ha vuelto a ganar otra batalla. Eso sí, nunca gana la guerra, que para ella es ser califa en lugar del califa, es decir, sustituir a Mariano Rajoy. Porque el amigo Melgar es sorayista, cenitista y centralista, mucho más centralista que Maza. Mucho más duro que su fallecido predecesor. Y sobre todo ha sido el magistrado del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y amigo personal del todopoderoso general Félix Sanz Roldán, el director injubilable del CNI. Y no olvidemos que el CNI es predio personal de la vicepresidenta para mayor cabreo de Dolores de Cospedal. Melgar representa la apuesta de la dura Soraya contra el nacionalismo catalán. Ya saben, en el Gobierno, a los nacionalistas, a pesar de su chulería con el cupo, todo, a los catalanes nada. No estoy seguro de que sea bueno. Un PP centralista y feministo. Eulogio López [email protected]