• No opina sobre el homosexualismo de Cifuentes… porque no es de su competencia.
  • No se sabe si no es de su competencia Madrid o no lo es la educación.
  • La teoría de las competencias es muy útil: te permite no responder a nada y confundir la forma con el fondo.
  • Si no te mojas, si no te comprometes, si no hablas, si no piensas… llegarás lejos en política.
Consejo de ministros del viernes 21 de octubre. Comparece la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría (en la imagen), contenta por haber recuperado protagonismo. En efecto, ella, junto a la titular de Trabajo, Fátima Báñez (una de las ministras más apreciadas por Rajoy pero próxima a la vice) y el secretario de Estado de relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, conforman el trío encargado de conseguir mayorías parlamentarias. Quizás por ello, todavía ha sido hoy más opaca que ayer. Ejemplo, si le preguntas qué le parecen las dos normas para imponer el homosexualismo en las escuelas, perpetrada por su correligionaria, Cristina Cifuentes, te responde que no puede opinar porque no es su competencia. ¡Qué nivel, Maribel! No se sabe si no es competencia suya gobernar Madrid –así es- o la educación –no es así-. En definitiva que doña Soraya considera que el político que medra es el que no se moja ni en la ducha. Y a ello se aplica. Para ello, Soraya ha desarrollado la doctrina de las competencias que, por cierto, es forma que elude el fondo. Por ejemplo, le preguntas si el Gobierno que viene tiene margen de maniobra, entre una Europa que exige más ajustes y unas comunidades autónomas que exigen más dinero, y te responde eso mismo: que Europa tiene sus competencias, el Gobierno lo mismo, las suyas, y las comunidades autónomas, idem. La teoría de las competencias políticas (de la competencia profesional no hablamos) sirve también para los toros en Cataluña. Le preguntas si volverán las corridas a Cataluña y te dice que el Tribunal Constitucional tiene sus competencias, aunque la Generalitat dice que va a ser que no y el Gobierno sea el garante, no de juzgar sino de que se cumplan la sentencias de los jueces. No lo duden: esta chica llegará lejos: no se moja, no se compromete, habla mucho y no dice nada: la cumbre le espera. ¿Que qué ha aprobado el Consejo de ministros del Gobierno en funciones? Pues ha aprobado, nada más ni nada menos, que el plan director de parques nacionales. Cuando el diablo nada tiene que hacer, con el rabo mata moscas. Eulogio López [email protected]