• El acero barato que exporta China multiplica por 9,6 las pérdidas del grupo, hasta 1.260 millones.
  • Arcelor-Mittal reduce drásticamente, además, sus previsiones para el año y suprime el dividendo  de 2015.
  • Denuncia el caso claro de 'dumping': las empresas chinas, ayudadas por su Gobierno, venden por debajo del precio de mercado.
Arcelor-Mittal ha presentado este viernes sus resultados, que son, sobre todo, la prueba del algodón de un escenario adverso: impacto en sus cuentas de la dura competencia de las empresas chinas, que incrementa sus exportaciones a base de bajar los precios del acero. Esa es la principal razón de que los resultados hayan sido peores de lo esperado: aumentan las pérdidas, el negocio se resiente, la multinacional rebaja sus previsiones para el conjunto del año y suprime el dividendo de 2015. Arcelor-Mittal, principal productor de acero, es vital en el tejido industrial asturiano, por sus plantas de Avilés y Gijón (la antigua Ensidesa). En España tiene en total 12 fábricas en las que se produce la mitad del acero español y da empleo a más de 9.500 trabajadores. El grupo acerero ya ha planteado a las autoridades de la UE la necesidad de que pongan freno al acero barato que exporta China. De lo contrario, la industria acerera europea queda contra las cuerdas. A su juicio, estamos ante un caso claro de dumping. El acero chino llega a Europa a un precio por debajo de lo que marca el mercado. Y ¿cómo sobreviven las empresas chinas?: gracias al apoyo del Gobierno chino. En esas condiciones, poco se puede hacer para competir con el gigante asiático y las consecuencias se miden en la caída de pedidos -que descienden a la espera de qué pasará- y en la frustración de las expectativas. Volvió a insistir en ello el mes pasado su vicepresidente, Robrecht Himpe. "Europa -señaló- debería de actuar ahora si quiere seguir teniendo una industria del acero de la que estar orgullosa", dijo en una carta en el Financial Times. Y en el comunicado con los resultados, el consejero delegado, Lakshmi Mittal (en la imagen) ratifica que "las condiciones operativas, que ya eran competitivas, se han deteriorado más en los últimos meses los excepcionalmente bajos precios de las ventas desde China". Los resultados, como señalaba, son malos. El grupo ha perdido en el tercer trimestre 654 millones de euros, frente al beneficio de 22 millones de hace un año, y en el acumulado anual ascienden ya a 1.260 millones, que multiplican por 9,6 los números rojos anteriores. Con el resultado bruto de explotación (Ebitda) sucede lo mismo. Cae un 29% en el trimestre y un 24% en al año (hasta 4.128 millones). Y a partir de esos resultados, ha lanzado un profit warning, poniendo en cuestión todos los objetivos para el año. La previsión de Ebitda baja de entre 6.000 y 7.000 millones a entre 5.200 y 5.400 millones. También ha rebajado a la baja la previsión de demanda de la materia prima. La coletilla final, en esas circunstancias, es la supresión de dividendo con cargo a los resultados de este año. La decisión se tomará en la próxima junta de accionistas (mayo). Rafael Esparza [email protected]