• Acusaciones de la inspección: pagar extra en pérdidas. De créditos dolosos, nada.
  • Al igual que en Caixa Galicia, cuando los alguaciles se olvidaron de José Luis Méndez.
  • Roberto López Abad, director general, la pieza clave de la crisis CAM, se las promete felices.
  • Al final, la alicantina CAM puede costarle al erario público unos 12.000 millones de euros.
  • Más que las gallegas y lo mismo que Catalunya Caixa.
Tanto la inspección del Banco de España como el FROB han hecho el ridículo en el caso CAM, la que fuera la quinta caja de ahorros de España y una de las grandes crisis del sector. Al final, empezando por el final, la entidad alicantina le puede salir a los españoles por algo más de 12.000 millones de euros, 4.000 en aportación de capital y otos 8.000 millones más de esquema de protección de activos (EPA). Comienza el juicio este martes y todo indica que los principales acusados, entre ellos, la pieza clave, el director general de la CAM, Roberto López Abad, se pueden ir de rositas. Las acusaciones de la fiscalía, acusación armada por la gente del FROB y de la inspección del Banco de España, no se sostiene. Se le acusa de pérdidas de 3.000 millones de euros pero resulta que al equipo del FROB que sustituyó a los directivos destituidos no se le ocurrió reformular las cuentas… lo que sí hicieron con otras partidas menores. Resulta también que se les acusa de haber pagado extras cuando las pérdidas no lo permitían… cuando el FROB hizo lo propio una vez dentro. Pero, sobre todo, el fracaso de la inspección consiste en haberse preocupado, como en tantas otras ocasiones, del chocolate del loro, como son las retribuciones o las pensiones -aprobadas por el Banco de España- mientras no investigaban lo que resulta mucho más complejo: los créditos fallidos y dolosos, que es como se hacen ricos los banqueros poco honrados y la razón por la que quiebran los bancos. Es la historia misma del fracaso del regulador bancario en la crisis bancaria española. Como cuando se le olvidó investigar la gestión de José Luis Méndez, lustros al mando de Caixagalicia, y al que nadie ha investigado nada: se les pasó. Al final, todo indica que los directivos de CAM se irán de rositas y que su desastrosa gestión sólo puede parangonarse con la desastrosa gestión de los alguaciles que acudieron a salvarla. Eulogio López [email protected]