• Los elegidos para la gloria: los que pueden caer pero nunca quebrar.
  • Es decir, que serán salvados con dinero público.
  • A cambio, alimentarán la deuda pública de sus políticos, que es la clave de la gobernación actual y del desastre futuro.
  • A final, a los grandes bancos se les exigirá un colchón del 16% de sus activos ponderables.
  • Ya saben, banco grande es igual a banco bueno.
Se llama Mark Carney (en la imagen) y es el presidente del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), el enésimo organismo de supervisión bancaria creado en el mundo desde la crisis de 2007, un mundo donde, en breve, habrá más reguladores que bancos por regular. Pues bien, asegura Carney, quien naturalmente es anglosajón (canadienses) y naturalmente gobernador del anglosajón Banco de Inglaterra, que eso de que los bancos grandes no pueden caer es cosa del pasado. Pero entiéndanlo bien: no se trata de una conclusión sino de una advertencia. Es decir, a lo que no está dispuesto Carney no es a que caigan, sino a dejarlos quebrar. Precisamente, son cada vez más grandes porque así lo ha querido la conjura Basilea, de la que Carney forma parte. Cada vez más bancos, cada vez más grandes. Los elegidos para la gloria son ya 30 superbancos, que no son mejores que los pequeños, entiéndanlo bien, pero que son llamados para la gloria. Es decir, aquellos que comprarán la deuda que emiten los políticos, pieza clave de la gobernanza actual. A cambio, si caen les levantaremos entre todos con dinero público y por orden de la autoridad. Y son bancos monstruosos. Españoles, sólo el Santander, pues el BBVA ha sido expulsado. En teoría se les exige más, nada menos que un 16% de los activos ponderados de riesgo. Eso no dice nada porque dependen del tipo de recursos propios que se exijan para ese 16%. Es la nueva receta que podríamos resumir así: "burro grande, ande o no ande". Banco grande igual a banco bueno. Lo cierto es que un buen banco no es aquel que tiene mucho capital sino aquel que tiene poca morosidad. Es la conjura Basilea de políticos y banqueros: un oligopolio bancario, y político mundial. Eulogio López [email protected]