• Mario Draghi entra en la locura americana: dinero sin interés.
  • La devaluación de la economía mundial continúa.
  • Asistimos al fenómeno más inquietante de la economía moderna: la sobreproducción de dinero y la correspondiente devaluación de la economía global.
  • Todo vale menos porque el dinero, que debería ser un mero instrumento de cambio, te lo regalan.
  • Además, Draghi propiciará un aumento de la irresponsabilidad de los políticos.
  • La deuda pública -y corporativa- se disparará.
  • Y la conjura Basilea del NOM (gobiernos, banqueros centrales y banca) continúa.
  • Y los especuladores bursátiles felices: la banca se dispara.
  • No se entiende por qué sube la banca: al final el tipo 0 resultará letal para ella.
Más agua al mar, más liquidez al océano. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi (en la imagen) ha decidido  situar el precio oficial del dinero en el 0% (ni frío ni calor, sólo un tornado asesino), además de doblar la apuesta sobre la compra de deuda pública -y corporativa- desde 40.000 a 80.000. Reacciones: la bolsa ha subido, sobre todo los valores bursátiles. ¿Por qué? Por un fenómeno puramente especulativo: bajan los tipos, y la bolsa sube. Absurdo, pues si el negocio bancario ha dejado de existir ha sido, precisamente, por los bajos tipos de interés. Por tanto, hoy suben las cotizaciones bancarias para ganancia rápida de especuladores, mañana bajarán, y se mantendrán bajos… para pérdida de todos los accionistas bancarios. Pero volvamos a la Conjura Basilea. Entendemos por ello, la alianza entre políticos y banqueros con la ayuda imprescindible de los bancos centrales, los fabricantes de dinero. La conjura consiste en este pacto maldito: Los políticos emiten deuda para ganar votos y los bancos la compran, animados por la regulación bancaria que impone el Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS), es decir, el banco central de los bancos centrales: si concedes préstamos a la economía real te exijo más recursos propios; si compras deuda pública, no te exijo nada. Así, los países se endeudan hasta límites históricamente desconocidos y sobrevendrá otra crisis… que ya está llamando a la puerta. Y si los bancos no pueden comprar una deuda con la que se podrían empapelar el planeta, lo compran los propios fabricantes de dinero, los bancos centrales. Eso es lo que ha hecho Draghi: no ya 40.000 millones, sino 80.000 millones de euros mensuales. ¡Todo el mundo a emitir! Al tiempo, por aquello de disimular, aseguran que si los bancos quieren tener varado su dinero en el BCE les cobrarán aún más. Claro que lo que harán los bancos será utilizar dinero, no en la economía real, sino en comprar deuda pública. Más endeudamiento de todo el mundo civilizado dentro del fenómeno más inquietante de la economía moderna: la sobreproducción de dinero y la correspondiente devaluación de la economía global. Todo vale menos porque el dinero, mero factor de cambio te lo regalan. Señores, vamos disparados al estallido final. Los más optimistas, o despistados, aseguran que Estados Unidos empezó ese camino hace mucho siempre. Ahora bien, dejando a un lado que en Estados Unidos no existe Estado del Bienestar y sí despido libre. Y, sobre todo, Estados Unidos posee el ejército más poderoso del mundo, muy útil si hay peligro de impago. Eulogio López [email protected]