• Dicho de otra forma, si alcanza esa fecha habrá sido presidente de BBVA durante 22 años, a los que añadir los cuatro que presidió Argentaria.
  • Cargo para el que fue nombrado por el entones vicepresidente del Gobierno, Rodrigo Rato.
  • González aseguró hace dos semanas que se iría a los 75 y que no modificaría los Estatutos.
  • Lo cierto es que, de salirse con la suya, sería la tercera vez que FG cambia el reglamento para permanecer en el cargo.
  • El presidente del banco cobró 4,9 millones de euros en 2016, un 12% menos, por la reducción del variable.
Érase un hombre a un cargo aferrado... Francisco González (en la imagen) no quiere abandonar la Presidencia del BBVA y cada vez que se acerca el momento -el tiempo pasa incluso para él- modifica los estatutos para ampliar el plazo. No es algo nuevo para FG, aunque esta vez, a diferencia de las anteriores, ha tenido que pedir permiso al Banco Central Europeo. Y para hacerlo con las máximas garantías, ha encargado el asunto a un despacho de abogados especializado, lo que muestra la poca confianza que tiene en el servicio jurídico del banco que preside, al menos para esta cuestión. La petición: retrasar dos años más la edad de su jubilación, esto es, de los 75 a los 77, lo que le aseguraría la Presidencia hasta el año 2022. La cosa es seria, no ya por la edad en sí, sino porque, como recordarán, el pasado uno de febrero, durante la presentación de resultados anuales, FG aseguró -muy enfadado por la pregunta de Hispanidad- que se iría en 2019 y que no se iban a modificar los estatutos de la entidad. Pero lo ha vuelto a hacer. Porque esa es otra: FG ya ha cambiado el reglamento del banco en dos ocasiones con el fin de perpetuarse en el poder. La primera, a principios de 2011, cuando aprovechó la incorporación a los estatutos de la entidad de las recomendaciones del conocido como Código Conthe. Entonces se homologó la edad de jubilación del presidente -establecida a los 65 años- y del consejero delegado -fijada a los 62- al resto de consejeros, esto es, a los 70 años. Si se cumplía, FG se tendría que haber marchado en 2015. Pero ahí sigue, con su banca digital (también conocida internamente como PBD, 'puta banca digital'), gracias a otro cambio de estatutos. El que perpetuó en diciembre de ese mismo año 2011, al retrasar (otra vez) la edad de jubilación de los 70 a los 75 años. El pretexto no podía ser mejor: había que tomar decisiones muy importantes debido a la crisis financiera y quién mejor que el mismo equipo para llevarlas a cabo. Aunque, como se ha visto después, el único consejero ejecutivo que ha permanecido ha sido el propio FG, y con más poder que nunca. Y no es solo por dinero. En 2016, FG ganó 4,9 millones de euros, un 12% menos que un año antes, según la información remitida este martes por la entidad a la CNMV. Lo cierto es que el presidente del BBVA no es de los que más gana del Ibex, pero recuerden que cuando cumplió 65 años, en 2010, se embolsó 79,7 millones de euros de pensión. Eso sí, sin jubilarse. Pablo Ferrer [email protected]