• Las ventas del Volkswagen en el gigante asiático caen un 3,9% durante el primer semestre y complica su pique con la marca japonesa por ser el número 1 del mundo.
  • Una de sus marcas, Audi, aumenta sus ventas un 1,9% hasta las 273.853 unidades, pero rebaja su objetivo anual (600.000 vehículos).
  • Por su parte, el otro grupo germano les pisa los talones en China: sus ventas crecen un 34% entre enero y junio, y mantiene su objetivo de vender 300.000 vehículos.
  • BMW también desacelera la velocidad de expansión de su producción en el país asiático, aunque sus ventas suben un 2,5%.
China parece dar una de cal y otra de arena a las marcas automovilísticas pero sigue siendo la clave del crecimiento durante los próximos años. En concreto, es la culpable de que el Grupo Volkswagen pierda fuelle en su pulso con Toyota por ser el fabricante número uno del mundo. Pero también es un escenario en el que el grupo germano propietario de Mercedes Benz, Daimler, se va haciendo cada vez más fuerte. Las ventas del Grupo Volskwagen en el gigante asiático han caído un 3,9% en el primer trimestre, hasta los 1,74 millones de unidades. Por ello, complica aún más el pique que el grupo tiene con la marca japonesa por lograr ser el número 1 del mundo, pues China es una de sus apuestas por su elevada población (casi 1.368 millones de habitantes en 2014). Además, el año pasado tan sólo unas 90.000 unidades impidió al grupo alemán situarse en el primer escalón del podio, un lugar que ocupó Toyota, gracias a haber vendido 10,23 millones de coches. Pero la marca japonesa no se lo va a poner fácil, pues no está dispuesta a perder el reinado mundial así como así. Es más, en abril destinó unos 1,4 millones de dólares a la construcción de fábricas en China y México, con las que aumentará su capacidad de producción en cerca de 300.000 vehículos en 2019. Una de las marcas que integra el grupo alemán con sede en Wolfsburgo, Audi, presenta mejores cifras, pues sus ventas en China han aumentado un 1,9% hasta las 273.853 unidades, pero ha rebajado su objetivo anual establecido en 600.000 vehículos. La nueva meta se sabrá a finales de mes y seguramente será más realista que triunfalista. En cuanto a cifras globales, Audi ha incrementado sus ventas un 3,8%, hasta las 902.000 unidades. Mientras, las de la marca emblema del grupo, Volkswagen, han caído un 3,9%, hasta los 2,95 millones de vehículos. Otras de las marcas del grupo alemán, Volkswagen, ha registrado un descenso de las ventas del 6,7% en el país asiático, que contrasta con el fuerte impulso de Porsche ( 48,4%) en los primeros seis meses del año. Por su parte, otro grupo germano, Daimler, le pisa los talones al Grupo Volkswagen en China: sus ventas crecen un 34% entre enero y junio. Por ello, mantiene su objetivo de vender 300.000 vehículos. A nivel mundial, el grupo registra en el primer semestre unas ventas de 960.589 vehículos, un 15,7% más que en el mismo periodo de 2014. Entre las marcas de Daimler destaca Mercedes Benz, cuyas ventas en el país asiático han crecido un 38,5%, gracias al interés que genera la Clase C, producida en factorías locales, y a la ampliación de la red de distribución. Y estas buenas noticias son el mejor preludio para la presentación de sus resultados del segundo trimestre, que tendrá lugar el próximo jueves: los analistas esperan que se mantengan los fuertes crecimientos en sus ventas y que reflejen la fortaleza en márgenes de Mercedes. Veremos si aciertan. Paralelamente, a BMW tampoco le han ido muy bien las cosas en China, o por lo menos no todo lo bien que esperaban. Por eso van a desacelera la velocidad de expansión de su producción en el país asiático, aunque sus ventas sólo han crecido un 2,5%, hasta las 230.601 unidades. Mientras que a nivel global, sus ventas han tenido un alza del 7,8%, logrando la cifra récord de 1.099.748 vehículos. Cristina Martín [email protected]