• Las acusaciones mutuas entre Banco de España (BdE) y CNVM y, sobre todo, la guerra interna en BdE no ayudan.
  • Justo cuando el sector esperaba el mejor año de la década.
  • Y justo cuando Yanet Yellen les ha proporcionado la mejor noticia. Los tipos suben.
Le tocó declarar en la Audiencia por el caso de la OPS de Bankia al exgobernador del Banco de España (BdE), el socialista Miguel Ángel Fernández Ordóñez (en la imagen). Defendió la tarea del Banco de España, es decir, la suya, durante la inspección de Bankia y la salida a Bolsa pero no dijo una palabra más allá de lo necesario. Al tiempo, se mantenía en la línea habitual: los del Banco de España culpan a la CNMV y los de la CNMV al Banco de España. Y la guerra civil entre inspectores en el seno del BdE tampoco ayuda. Ya saben mi tesis: el problema es que no había culpa. Bankia era una idea absurda, producto de fusionar siete entidades, pero eso no quiere decir que se engañara a nadie. Nadie puede prever la caída de un banco. Ni nadie puede convertir en dogma una valoración. Además, si no te gusta la valoración, no compres acciones y en paz. Y si hubo engaño contable, fueron tantos los expertos engañados que da que pensar. Pero esta es la cuestión. Si tantos expertos e instituciones fueron engañados ya me dirán cómo queda el prestigio del regulador español y, por tanto, de un sistema bancario español que ha necesitado el rescate con fondos europeos. Por los suelos. Y esto justo en el momento en que el sector se preparaba para vivir su mejor año desde hace una década. El ejercicio 2017 iba a ser el de la remontada. Tipos al alza, con Janet Yellen como defensora del sector en todo el mundo, provisiones sobrantes, una mora alta, muy alta, pero con tendencia a remitir y, en principio, no más sustos. Ahora bien, si seguimos hurgando en el lado de la banca española, su prestigio aún caerá más. Curioso, porque la peor de las especulaciones financieras no viene hoy de parte de los bancos -casi unos angelitos por comparación-, sino de los fondos de inversión y de capital-riesgo. Ahora mismo, los bancos españoles hablan para unirse en la mejora de su imagen pública, pero la unidad nunca ha sido lo suyo. Eulogio López [email protected]