• En noviembre, se sitúa en su menor nivel desde julio de 2012, según datos del Banco de España.
  • Por tanto, baja dos décimas respecto a la registrada en octubre (10,55%) y un 3,25% inferior al máximo histórico (13,6%).
  • Los créditos dudosos alcanzan los 138.894 millones, su nivel más bajo de los últimos cuatro años.
  • Mientras, el crédito global del sector aumenta con demasiada cautela: sube 7.174 millones, hasta los 1,342 billones.
Parece que las cosas no van tan bien para la banca como en un principio podría parecer. Y es que la morosidad aún es elevada (10,35% en noviembre, según datos provisionales del Banco de España), pues supera los dos dígitos. Pero no sólo eso, sino que en agosto de 2009 estaba en el 5% y ahora duplica dicho porcentaje. En el undécimo mes del año pasado, la morosidad de los créditos concedidos por bancos, cajas y cooperativas a particulares y empresas se ha situado en su menor nivel desde julio de 2012. Otro aspecto positivo es que ha sido un 3,25% inferior al máximo histórico registrado en diciembre de 2013 (13,6%). Sin embargo, conviene recordar que antes de la crisis económica, una mora del 9% ya se consideraba peligrosa. Mientras que ahora se ve 'bien' que esté por debajo del 13%. En total, la cifra de créditos dudosos ha alcanzado los 138.894 millones, su nivel más bajo de los últimos cuatro años. En concreto, el descenso respecto a octubre ha sido de 2.026 millones. Una caída que se ha visto acentuada por la subida del crédito global, que ha aumentado en 7.174 millones, hasta los 1,342 billones. Pero una cosa es que suba el volumen de crédito y otra que las entidades estén dispuestas a dejarlo fluir. Más bien optan por la cautela y sólo otorgan crédito a proyectos con bajo riesgo, pues no quieren volver a perjudicar sus balances. En resumen, como sucedió en octubre, con una tasa de mora del 10,55%, en noviembre, estando al 10,35%, el crédito no puede fluir. Pero además hay otro aspecto que refleja muy bien la cautela del sector bancario: mantiene sus provisiones. En concreto, en noviembre se situaron en 83.745 millones, sólo un poco por debajo de la cifra del mes anterior (84.799 millones). Sobra decir que la prudencia de los bancos no se daba en un momento cualquiera, sino en el periodo previo al 20-D. Ahora, tras el reñido resultado electoral, las dificultades para formar Gobierno y un alto nivel de incertidumbre, seguramente la cautela será aún mayor. Cristina Martín [email protected]