• Es de sobra conocida la buena amistad del rey emérito con las monarquías del Golfo, algo que no tiene Felipe VI.
  • En su visita, el rey emérito fue agasajado por el saudí y logró que cambiara la actitud a favor de las empresas españolas.
  • Desde hace unas semanas, hay un nuevo ministro de Transportes en Arabia Saudí, Sulaiman Al-Hamdam, con un perfil más occidental y dialogante.
  • El cesado, Addalá Al-Muqbe, era afín al consorcio galo que pujó con el español por hacerse con el 'megaproyecto'. Por eso nos complicaba las cosas.
En el AVE La Meca-Medina parece que las aguas han vuelto a su cauce y hay algo de calma. Algo que no hubiera sido posible sin el rey emérito, Juan Carlos I (en el centro de la imagen y a la derecha, el monarca saudí, Salmán bin Abdulaziz), que fue quien consiguió que Arabia Saudí desbloqueara los pagos. Es de sobra conocida la buena amistad de Juan Carlos I con las monarquías del Golfo Pérsico, algo que no tiene su hijo y actual rey, Felipe VI. El pasado diciembre, el rey emérito viajó por la región, visitando Bahréin, Jordania, Abu Dhabi -donde hizo escala para asistir al Gran Premio de Fórmula 1- y Arabia Saudí. En este último país fue recibido y homenajeado por Salmán bin Abdulaziz con un gran banquete y también tuvo tiempo para mantener algunas entrevistas privadas. Y parece que mereció la pena, pues el rey emérito logró que cambiara la actitud a favor de las empresas españolas que se encarga del 'megaproyecto' del AVE La Meca-Medina. Desde hace unas semanas, hay un nuevo ministro de Transportes en Arabia Saudí, Sulaiman Al-Hamdam, el tercero desde que se adjudicara el 'megaproyecto'. Tiene un perfil más occidental y dialogante, que será clave cuando se negocie el tema de los sobrecostes. Una actitud bien distinta a la de su antecesor que ha quedado patente en sus primeras decisiones, pues ha dado 14 meses más de plazo al consorcio español y se ha comprometido a pagar los atrasos. En cambio el ministro cesado, Addalá Al-Muqbe, no tenía simpatía a los españoles. Era el número 2 del Ministerio de Transportes saudí a finales del año 2011, cuando se adjudicó el 'megaproyecto' al consocio español, pero él era afín al consorcio galo que también pujó por el contrato. Por eso nos complicaba tanto las cosas y mostró ciertas discrepancias sobre la evolución de las obras durante su mandato como ministro. Cristina Martín [email protected]