• El socialcristiano (CSU) Horst Seehofer cederá la jefatura del Gobierno de Baviera en el primer trimestre del año próximo a su ministro de Finanzas, Markus Söder.
  • El primer ministro bávaro fue la pesadilla de la canciller Angela Merkel durante la crisis de los refugiados por la crítica constante que hizo a su política de puertas abiertas.
  • Munich fue la ciudad que más refugiados recibió.
  • Pero Söder también ha sido especialmente crítico con la política de refugiados del Gobierno de Merkel durante la pasada legislatura.
El primer ministro bávaro, la pesadilla de la canciller Angela Merkel durante la crisis de los refugiados por la crítica constante que hizo a su política de puertas abiertas, ha caído. El socialcristiano (CSU) Horst Seehofer cederá la jefatura del Gobierno de Baviera en el primer trimestre del año próximo a su ministro de Finanzas, Markus Söder (en la imagen), su principal rival, informa El Mundo. "Ha sido una decisión por consenso" y por eso creo que "es un buen día para la CSU", declaró Seehofer al término de una reunión de la dirección del partido que transcurrió, supuestamente, "en un ambiente constructivo". Acosado y cuestionado por los jóvenes tiburones de su viejo partido, en medio de la crisis interna abierta tras la debacle electoral del pasado mes de septiembre, Seehofer se ha visto obligado a tirar la toalla, aunque se reservará el "honor" de la presidencia de la CSU. Será, para ello, el único candidato a la reelección en el próximo congreso que celebrará la CSU. "Hemos logrado pactar una buena solución", declaró Söder, de 50 años, tras la reunión mantenida hoy en Múnich por el grupo de la CSU en el Parlamento regional. El acuerdo, un modelo de dirección bicéfala o reparto de poder que no esta precisamente en el ADN de esta formación, fue aprobado por unanimidad por el grupo parlamentario, deberá ser respaldado por la cúpula del partido. Söder, como Seehofer, pertenece al ala más conservadora de la CSU y, como el defenestrado Seehofer, ha sido especialmente crítico con la política de refugiados del Gobierno de Merkel durante la pasada legislatura, cuando Baviera se convirtió en la puerta de entrada a Alemania de cientos de miles de refugiados. El debate sobre la sucesión de Seehofer, primer ministro de Baviera desde 2008, se recrudeció después de las elecciones generales de septiembre, cuando la CSU alcanzó el 38,8 % de los votos en ese estado federado, un mal resultado para un partido acostumbrado a las mayorías absolutas. Baviera celebra elecciones el año próximo, de ahí el nerviosismo y las prisas por recuperar el curso de una mayoría absoluta que garantice la hegemonía del partido y por ende su influencia en la política federal, a través de su partido hermano, la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel. José Ángel Gutiérrez [email protected]