• Y para fabricar aluminio se necesita mucha luz... que no es precisamente barata.
  • La compañía estadounidense gana 349 millones de euros hasta septiembre.
  • Se aleja de los números rojos (-233 millones) de hace un año y la cifra de negocios asciende a 7.177 millones ( 25%).
  • Todo gracias a la subida de los precios del aluminio y por ello, revisa sus previsiones anuales.
  • Podría ser un cambio de tendencia, aunque los costes de luz siempre son una inquietud.
  • CCOO alerta de que la planta de Avilés podría quedarse sin asignación del servicio de interrumpibilidad, que responde ante desequilibrios entre generación y demanda.
Alcoa puede estar contenta, aunque no del todo. Es cierto que ha logrado salir de pérdidas en los nueve primeros meses del año, pero no puede hacer celebraciones por todo lo alto porque en la planta de Avilés preocupa la próxima subasta eléctrica. Y conviene recordar que para fabricar aluminio se necesita mucha luz... que no es precisamente barata, lo que encarece los costes de producción. El compañía estadounidense que se dedica a fabricar este metal ha ganado 349 millones de euros hasta septiembre, un escenario bastante alejado del de hace un año, cuando presentó unos números rojos de 233 millones. Por su parte, la cifra de negocios también ha mejorado, en concreto un 25%, y ha ascendido a 7.177 millones. Todo ello gracias a la subida de los precios del aluminio. Un escenario más favorable que le ha permitido a Alcoa revisar sus previsiones anuales, eso sí, incluyendo mayores costes de producción. En el tercer trimestre, el beneficio neto ha alcanzado los 96 millones, frente a las pérdidas de 8,4 millones de hace un año, y la facturación ha subido un 27,3%, hasta los 2.509 millones. Claro que también han aumentado los costes y gastos ( 20,2%), situándose en 2.265 millones. Dados los resultados económicos, podríamos estar ante un cambio de tendencia en Alcoa, aunque los costes, sobre todo, los de luz siempre son una inquietud. De hecho, CCOO ha alertado de que la planta de Avilés podría quedarse sin asignación del servicio de interrumpiblidad en la próxima subasta eléctrica, que tendrá lugar en diciembre, según recoge Efe. Dicho servicio permite dar flexibilidad y respuesta rápida ante situaciones de desequilibrio entre generación y demanda. Por tanto, no es baladí, pues podría reducir la competitividad de la fábrica. Cristina Martín [email protected]