• Próxima estación, Chicago (EEUU).
  • Y sin noticias de Hispasat, aunque ha mejorado sus ingresos un 13,8%.
  • Abertis deja las posibles negociaciones por la AP7 para el próximo Gobierno.
  • Tras la opa parcial, la autocartera asciende al 8,2%, lo que le permite afrontar futuras operaciones corporativas.
Los resultados de Abertis de los nueve primeros meses del año están marcados por dos asuntos: las provisiones –sobre todo de la AP7- y la salida a bolsa de Cellnex. Lo primero ha supuesto un impacto negativo de 1.312 millones de euros -769 millones son de la AP7 y el resto, de Brasil-, mientras que lo segundo ha permitido un ingreso de 2.071 millones de euros y unas plusvalías de 2.666 millones. Así, en la nota remitida este miércoles a la CNMV, la compañía señala que el beneficio obtenido hasta septiembre alcanza los 1.797 millones de euros, un 226,2% superior al de un año antes. El efecto Cellnex ha sido fundamental, también para reducir la deuda del grupo un 21,9%,hasta situarla en los 10.767 millones de euros, con un ratio de apalancamiento de 3,7 veces el ebitda, muy cómodo para acometer nuevas inversiones, según la empresa. Por su parte, los ingresos totales bajan un 1,1%, otra vez por culpa de la AP7, ya que no se han contabilizado los ingresos por el convenio de la autopista. Y el ebitda cae un 5,9%, hasta los 2.129 millones de euros. Por cierto, Abertis, que nunca ha cerrado la puerta a un pacto por la AP7, ya deja para la próxima legislatura esta posibilidad. El Gobierno Rajoy ya está en modo elecciones. Esos son los números más significativos. Pero, ¿cómo ha evolucionado el negocio? Miren, el tráfico del conjunto de las autopistas de Abertis –su negocio principal- ha aumentado un 1,8%, con especial atención a España, donde el incremento ha sido del 5,9%. En Francia también ha aumentado (2,1%) aunque un poco menos de lo esperado, lo mismo que en Chile, donde el ascenso ha sido del 8%. En Brasil, sin embargo, la difícil situación económica por la que atraviesa el país ha provocado una caída del tráfico del 1,3%. La empresa no espera que mejore –tampoco que empeore- en el corto plazo. Durante la presentación a los analistas, el director financiero, José Aljaro, ha asegurado que a principios de noviembre, la compañía presentará una oferta para adquirir la autopista Chicago Skyway, hasta ahora en manos de Ferrovial y Mcquarie, pero que pusieron a la venta en junio. Abertis quiere dar el salto a Estados Unidos, donde aún no posee ninguna autopista, pero tampoco tirará la casa por la ventana si ocurre lo mismo que pasó en la Indiana Toll Road. ¿Recuerdan? Al final se la llevó el fondo IFM Global Infraestructure por 5.400 millones de euros, unos 1.000 millones más que la propuesta española. Entonces, el vicepresidente y consejero delegado de la compañía, Francisco Reynés (en la imagen), acusó a los fondos de inflar los precios de las concesiones y exigir unas rentabilidades imposibles para el sector. Exigencia que, al final, repercutirá en una subida de precios para el consumidor. Apartado Hispasat. Ya hemos contado la intención de Abertis, máximo accionista con el 57,05%, de hacer crecer la compañía satelital de manera inorgánica. El problema es que se trata de un sector pequeño en el que las oportunidades no abundan. Así las cosas, mientras siguen mirando posibilidades, los ingresos de Hispasat han aumentado un 13,8% hasta septiembre, y el ebitda ha alcanzado los 133 millones de euros, un 11,9% más que el registrado en 2014. Para terminar: tras la opa parcial lanzada por Abertis, la autocartera de la compañía asciende al 8,2%, una posición que le permite afrontar futuras operaciones corporativas. Pablo Ferrer [email protected]