• La canciller lleva 12 años empeñada en sustituir el carbón y la energía nuclear por energía verde.
  • Planes que continuarán, pues negocia una alianza con Los Verdes y los liberales para su cuarto mandato.
  • A E.On no le queda otra que adaptarse: gana 3.706 millones hasta septiembre, frente a las pérdidas de hace un año.
  • Un cambio que se debe, en parte, a la devolución de 2.850 millones del inconstitucional impuesto nuclear.
  • Eso sí, en el tercer trimestre, aún tiene números rojos de 166 millones, aunque un 82% inferiores.
  • Y prepara su estrategia de crecimiento: por ejemplo, tendrá 10.000 puntos de recarga para coches eléctricos en Europa.
A Angela Merkel parece que no le importa la supervivencia de las grandes eléctricas germanas, pues tanto E.On como RWE se han convertido en renovables a la fuerza. Y es que la canciller lleva 12 años empeñada en sustituir el carbón y la energía nuclear por energías verdes, sobre todo, tras la catástrofe de Fukushima (Japón) en 2011, cuando fijó el apagón nuclear de Alemania para 2022. Unos planes que continuarán, pues Merkel está negociando una alianza con Los Verdes y los liberales para el que será su cuarto mandato. Y es que a pesar de haber ganado las elecciones del pasado 24 de septiembre, no consiguió mayoría absoluta y por tanto, se ha visto obligada a buscar socios de gobierno. Entre las grandes eléctricas, en esta ocasión nos centramos en E.On, pues no le ha quedado otra que adaptarse al escenario. En los nueve primeros meses, ha ganado 3.706 millones de euros, frente a las pérdidas de 3.948 millones de hace un año. Un cambio que se debe, en parte, a la devolución de 2.850 millones del impuesto nuclear que el Tribunal Constitucional alemán declaró inconstitucional. Un extraordinario que, al igual que sucedió en el primer semestre, ha salvado las cuentas de la eléctrica. Eso sí, en el tercer trimestre, E.On aún ha tenido números rojos, aunque han sido de 166 millones, un 81,8% inferiores a los de hace un año. Mientras, las ventas han ascendido a 8.354 millones ( 5,2%) y a 27.937 millones (-0,9%) hasta septiembre. Lo más positivo es que la eléctrica ha logrado reducir su abultada deuda un 25%, hasta situarla en los 19.699 millones. "Todas las cifras clave están en línea con nuestros planes", según el director financiero de E.On, Marc Spieker, quien ha confirmado las previsiones para el conjunto del ejercicio y que están "trabajando duro en la estrategia para el crecimiento futuro" y en "la nueva política de dividendos". Dentro de dicha estrategia está, por ejemplo, su plan de tener 10.000 puntos de carga rápida para coches eléctricos en toda Europa en 2022 (ya cuenta con 6.000). Lo dicho, renovarse o morir, o sea, en este caso, ser más verde y punto. Cristina Martín [email protected]