• Es decir, busca, a la desesperada, un tripartito, con Podemos y Ciudadanos.
  • Sería la resurrección del Frente Popular de la II República.
  • Intenta convencer, a priori, a Pablo Iglesias y a Albert Rivera, sobre un acuerdo post-electoral.
  • ¡Y esto, sin conocer los resultados del domingo!
  • El más reacio al Tripartito es el líder de Ciudadanos, por cuanto sólo el 4% de sus votantes admite que pacte con Podemos.
  • La mayoría de los potenciales votantes de C's apuestan por un acuerdo con el PP.
  • Sánchez lo tiene difícil pero Rajoy también: Rivera sigue empeñado en forzar su dimisión y hacer presidenta a Soraya.
  • La desesperación de Pedro Sánchez se explica fácilmente: si no alcanza La Moncloa, los varones del PSOE le obligarán a dimitir.
Más que un debate, el secretario general del PSOE necesita un milagro. Y tengan en cuenta que es un agnóstico, así que la creencia en los milagros no le está permitida. Sánchez sabe que si no gana las elecciones, y eso parece difícil, tendrá que abandonar la Secretaría General. Los varones no le permitirán que termine de hundir el barco socialista. Y su primer verdugo no será Rubalcaba, quien considera a Sánchez un novato desplumado, sino el propio Felipe González, siempre dispuesto a ayudar al aspirante pero no a resucitar al perdedor a costa de cargarse al PSOE. Por eso, Sánchez busca con ardor el Tripartito, pero quiere pactarlo antes del próximo domingo. Con Podemos ya ha pactado en muchas autonomías, así que lo tiene claro pero con Ciudadanos. Albert Rivera sabe que las encuestas le dicen que sus votantes aceptarían un pacto con el PP, incluido con el PSOE, pero jamás con Podemos. En cualquier caso, a Sánchez no le bastan dos, tienen que ser tres: el Frente Popular de la II República necesita a Podemos y a Ciudadanos. Rivera, en su progresismo, puede pasar por centro, centro-izquierda y por todo lo que sea menester. Y si Sánchez puede desaparecer de la escena política antes de llegar a la cumbre, Rajoy tampoco lo tiene fácil: dentro de este juego de alianzas, Rivera insiste en que el pacto con el PP sólo será posible si Mariano Rajoy cede la Presidencia a Soraya Sáenz de Santamaría. Eulogio López [email protected]