lunes, 20 noviembre 2017 Número de edición: 5305
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Combatir la epidemia

Sr. Director:

Una gran epidemia se fue extendiendo por la ciudad afectando gravemente al corazón y al cerebro de gran parte de sus habitantes, incluidos niños y algunos jóvenes en los que la enfermedad prendió de forma virulenta.

Alarmados ante la fácil expansión del terrible mal, las autoridades investigaron las circunstancias que rodeaban a los pacientes, concluyendo que una causa fundamental en la extensión de la epidemia se debía al consumo de ciertos alimentos contaminados de alta toxicidad, que se distribuían por hogares y escuelas, aunque no a todos afectaba por igual.

Por eso nadie entiende aún por qué, tras obligar a la ingesta de un novedoso y drástico medicamento que pretendía detener la epidemia y paliar las dolencias de ya casi media ciudad, no se procedió también a prohibir la letal distribución de aquellos alimentos que constituían una de las causas del mal.

Miguel Ángel Loma