lunes, 20 noviembre 2017 Número de edición: 5305
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Cayó el Muro de Berlín y nació el neocomunismo: la perversión de la democracia

Cayó el Muro de Berlín y nació el neocomunismo: la perversión de la democracia
  • Los neocom no hacen la revolución en la calle: primero llegan al poder y cuando llegan, no lo sueltan.
  • Para entendernos, comunista era Fidel Castro; neocomunista es Nicolás Maduro.
  • Comunista era León Trotsky, neocomunista es Pablo Iglesias.
  • El comunismo era revolucionario y violento: el neocomunismo busca la impunidad sin tener que tomar las armas.
  • El comunismo era agresivo en sus formas: el neocomunismo se dice pacifista.
  • En plata, el neocomunismo es la perversión de la democracia.

Aniversario de la caída del muro de Berlín. Se fecha ahí el fin del comunismo y en parte lo fue.

Pero el comunismo se fue de rositas por la historia, algo que no había ocurrido con el nazismo, como bien nos explica el cine.

Cayó el sovietismo y nació el neo-comunismo.

Los neocom no hacen la revolución en la calle: primero llegan al poder y cuando llegan no lo sueltan.

Para entendernos, comunista era Fidel Castro; neocomunista es Nicolás Maduro.

Comunista era León Trotsky, neocomunista es Pablo Iglesias.

El comunismo era revolucionario y violento: el neocomunismo busca la impunidad sin tener que tomar las armas.

El comunismo era agresivo en sus formas: el neocomunismo se dice pacifista. Ambos son lo mismo pero el estalinismo era más sincero.

En plata, el neocomunismo es la perversión de la democracia. Consideran que la democracia legítima es aquella en la que se vota. Y es cierto que el voto libre es una de las condiciones de la democracia. Pero hay muchas más. Por ejemplo, el respeto a las minorías.

¡Ah!, los comunistas clásicos hablaban de revolución, los neocom de democracia.

En su relaciones con el Cristianismo la distinción parece clara: los comunistas pretendían destruir la Iglesia; los neocomunistas buscan algo peor: conquistarla desde dentro.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com