viernes, 23 febrero 2018 Número de edición: 5374
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Cáritas no se dedica a construir iglesias. Entonces, ¿a qué puñetas se dedica?

Cáritas no se dedica a construir iglesias. Entonces, ¿a qué puñetas se dedica?
  • Si la Iglesia es una ONG mejor que la cerremos. Caritas no es una ONG.
  • Porque como ONG no puede competir con el Estado.
  • Y ya se sabe que a las ONG les sobra la ‘n’: viven del presupuesto público y la subvención.
  • Razón de fondo: no sólo de pan vive el hombre.
  • Una cosa es la santa pobreza y otra la puta miseria.
  • O es que olvidan ustedes que Abrahán, Moisés, David y Job fueron hombres de fortuna… no apegados a sus riquezas.
  • ¿Comprenden ahora por qué salen de Cáritas y de Manos Unidas tantos cargos de Podemos?

Un alto cargo de Cáritas se explicaba así: Cáritas no está para edificar parroquias. Antes de nada: y entonces, ¿para qué puñetas está?

No, no el mismo ‘caritero’ que hizo dimitir a un párroco de alma grande cuando le exigió que retirara el crucifijo de un local de Cáritas, no fuera a ser que ofendiera a algún necesitado cristófobo.

En Hispanidad llevamos un tiempo advirtiendo de la derrota de Cáritas hacia el onegerismo. Lo cual supone una gran estupidez por dos cuestiones:

1.- A las ONG sólo les sobra la ‘n’. Es decir, son entidades que viven de la subvención pública, y la iglesia nunca va a poder competir con los Tesoros públicos.

2.- No sólo de pan vive el hombre. La función de la Iglesia no radica en solucionar la pobreza en el mundo sino convertir a la gente a Cristo. Por eso Cáritas bien puede edificar parroquias porque constituyen buenos elementos para luchar contra los dos tipos de pobreza -de espíritu y materia- que en el fondo son una sola.

3.- Una cosa es la santa pobreza y otra la puta miseria. Cuando Cristo se refiere a los pobres no habla de convertirse en miserable sino de no apegarse a los bienes de este mundo, seas pobre o rico. Por ejemplo, unos tales Abrahán, Moisés o David fueron millonarios pero vivieron como pobres. Y los últimos papas, Juan Pablo II, Benedicto XVI o Francisco, lo mismo. La pobreza cristiana es de piedad (y para ello suelen utilizarse los templos, al menos en parte) humildad y fe rendida ante Dios. Con vida de piedad no hay apego a los propios bienes. Eso sí, debe tratarse de una piedad sincera.

Todo esto no conviene explicarlo a los profanos en el catecismo pero lo que me preocupa es que, al parecer, también hay que explicárselo a los jerifaltes de Cáritas. Entonces, es que algo falla.

Quizás por ello, Cáritas se ha convertido en la cantera de líderes sociales para Podemos y otras malas hierbas.

Alguien debería hacer algo en Cáritas, no le vaya a ocurrir lo mismo que a Intermón Oxfam y otras iniciativas cristianas hoy convertidas en ONG laicas… que viven de las subvenciones públicas.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com