Madrid Fusión se presenta como el laboratorio de investigación gastronómica. Amanece una nueva edición y nos la presenta, ojo al dato, con una demostración de científica investigación culinaria: el viejo huevo frito con yemas de distintos colores y sabores. La elevación de la gastronomía a primera entre las bellas artes no ha mejorado los sabores pero estamos consiguiendo la horterada más sublime. Por ejemplo, algunos somos tan antiguos que preferimos que el huevo frito sepa a huevo frito. Y si queremos que sepa a arenque nos tomamos un arenque. No un huevo frito. Hispanidad [email protected]