El rey de los indios Mapuches -o araucanos- le exige al Papa que pida perdón y que les indemnice. No se sabe si por ese orden pero… Francisco pide perdón a las víctimas de la pederastia clerical. Fenómeno repulsivo pero, no me cansaré de decirlo, absolutamente mínimo respecto a la pederastia total. Mientras tanto, ante las cámaras de televisión las víctimas y allegados le tildan de cobarde. La presidenta saliente, Bachelet, una de las feministas más radical y peligrosa del planeta, acaba de aprobar el aborto en Chile y el Papa alude a ello, sin citarlo, pidiéndole que no haga más barbaridades, con una finura diplomática de la que yo sería incapaz. Y todo ello con prisa y enfrentamientos en las calles, como si se tratara de Donald Trump y con iglesias atacadas ante la pasividad de las autoridades. ¡Menudo viaje le han preparado los chilenos! ¡Cría cuervos…! Hispanidad [email protected]