
Puede extrañar a los desinformados pero lo cierto es que a Mariano Rajoy sólo le preocupa un grupo editorial: PRISA. Precisamente, el que más le arrea, sólo superado en cantidad, que no en calidad, por Mediapro-Público.
Rajoy considera que su primer deber es cortejar a PRISA, el resto de la prensa no tiene otro remedio -al menos eso le aconseja su asesor Pedro Arriola- que rendirse al Gobierno pepero. A lo mejor es un error.
En cualquier caso, el mismo Rajoy se ha dirigido a los cuatro grandes bancos, principales prestamistas de PRISA -Santander, BBVA, Bankia y Caixa- para que no fuercen las tintas. Y es que PRISA está en situación de quiebra técnica: ha conseguido reducir su deuda hasta los 4.000 millones de euros pero vale en bolsa 340 millones. No sólo eso, desde Moncloa se ha enviado también mensaje a Telefónica para que no se marche de Digital+ no vaya a causarle problemas a PRISA.
La alternativa de PRISA al favor político y bancario se llama Carlos Slim, que ha aumentado su participación en el grupo hasta el 4% pero que ya ha advertido: no invertirá ni un duro más si no le otorgan el control financiero de la empresa. El ideológico vendrá por añadidura. Y Rajoy se ha envuelto en la bandera nacional, eso sí, progresista, para evitar que el grupo mediático más importante de España caiga en manos del mexicano Slim.
Eulogio López
eulogio@hispanidad.com