Para los que esperábamos la desaparición de EpC, esta es una excelente noticia largamente esperada, que contribuye a dejar a la escuela libre de batallas ideológicas. La reforma también prevé que el primer curso del nuevo Bachillerato esté dirigido a orientar profesionalmente a los jóvenes estudiantes. Y algo muy importante: la reforma potenciará el cuerpo estatal de docentes, en un intento de dar unidad al sistema educativo, y reforzará reglamentariamente la autoridad del profesor.
Como declaración de principios está bien, veremos hasta dónde llegan.
Jesús Domingo Martínez