viernes, 24 noviembre 2017 Número de edición: 5309
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17-A. Quien se avergüenza de Cristo no puede convertir a Cristo

17-A. Quien se avergüenza de Cristo no puede convertir a Cristo
  • Younes Abouyaaqoub no es un producto del islam, sino del desesperante nihilismo occidental.
  • El problema no es el islam, somos nosotros.
  • No podemos convertir al cristianismo a los musulmanes que viven en España…
  • Porque primero tendríamos que convertirnos nosotros.
  • La guerra santa pacífica se llama apostolado.
  • Y sólo admite soldados dispuestos a dar la vida.  
  • “No rezar tiene consecuencias y cuando nos damos cuenta de ello nos asustamos”.
  • Por supuesto que habrá más atentados yihadistas.
  • Sólo desaparecerán con la recristianización de España.

Lo más sensato que he escuchado sobre las salvajadas de Barcelona lo escuché en una barriada rural cántabra (Noja) a un desconocido sacerdote que atendía la Eucaristía en un minúsculo convento de monjas redentoristas: “No rezar tiene consecuencias y cuando nos damos cuenta de ellos nos asustamos”. ¡Qué razón tenía el mosén!

Precisamente redentoristas, nacidos, no sólo para rescatar a cautivos cristianos de los árabes sino para convertir a los musulmanes.

Traducido: no entendemos lo que nos ocurre, como bestias desalmadas, del tipo Younes Abouyaaqoub (en la imagen), pueden arremeter contra un cochecito de bebé ni como la hermana del susodicho se considera una víctima y llora ante las cámaras al ver ‘abatido’ a la bestia de su hermanito. Younes Abouyaaqoub vivió en un país presuntamente cristiano pero absolutamente descristianizado.

En definitiva, ¿por qué avanza tanto el islam? Pues avanza porque el cristianismo retrocede. Así, entre nosotros, el islam no tiene media torta.

Pues el islam avanza porque a nadie se le ha ocurrido convertir a los musulmanes que llegan a nuestra patria. Primero porque para evangelizar primero tendríamos que evangelizarnos a nosotros mismos. Y claro entre quienes creen en algo, aunque sea una simple herejía del cristianismo, y quienes no creen en nada, ya sabemos quién se va a imponer.

Y lo más importante: quien se avergüenza de Cristo no puede convertir a Cristo… a nadie.

Así que por supuesto que habrá más atentados yihadistas en España. Son fanáticos cuyo origen no es el Corán sino el desesperado nihilismo occidental. Younes aprovechó la tontuna coránica para pertrecharse de argumento, pero su magma es la desesperación de un Occidente que ha abandonado a Cristo.

Los atentados sólo desaparecerán con la recristianización de España. ¿Cuán largo me lo fiáis? Es lo que hay.

Repitamos: no podemos convertir al cristianismo a los musulmanes que viven en España… porque primero tendríamos que convertirnos nosotros. La guerra santa pacífica se llama apostolado. Y sólo admite soldados dispuestos a dar la vida.

Los cobardes se quedan para quienes continúan bramando contra el moro sin poner nada de su parte. Sí, hay razones para bramar contra los asesinos y contra muchos otros musulmanes que encima se dicen víctimas. Pero el bramido, por inútil, no debería durar más allá de las 48 horas. Eliminado Abouyaaqoub, nos quedan 24 horas para rectificar.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com